lunes, 31 de diciembre de 2012

Sometimes, it happens

Y si, una vez mas, me tocó perder. Soy mal perdedor, testarudo y hasta orgulloso, pero se reconocer mi derrota. A diferencia de la última vez, me siento tranquilo, no hubo sangre ni arrepentimientos. Nada que lamentar, jugado por jugado. Hace algunos años hubiera sido muy distinto. Hace algunos años no hubiera perdido...o de haberlo hecho, me hubiera sentido devastado. Pero no ahora, he crecido. No busco nada, ni respuestas, ni explicaciones, ni venganzas, ni perdones. Así es la vida. Siempre habrá alguien mejor, o que le encuentra la vuelta para superarte. Siempre tendremos la posibilidad, solo algunos sabrán cuando y como aprovecharla.

El por que ya no interesa, solo nos queda el mañana.

Adiós 2012, has sabido jugar tus cartas.

Relatos Vacacionales V - Si solo tuviera

Si solo tuviera un último sentir, para que también me lo arrebates y ya no volver a preocuparme por el futuro que te forjaste, lejos de mi. Ya nada puedo hacer, parte de mi destino esta sellado. Una eterna desdicha he de vivir. Todo porque una vez, te deje ir.
Si solo tuviera el valor, para encararte con la verdad, tirar abajo toda ilusión, de que se extinguió aquello que decidiste terminar. Pero no me atrevo a romper tu felicidad actual. No te mereces que te arrastre al pasado, una vez mas. Todo porque una vez, me deje llevar.
Si solo tuviera la lucidez para pensar, ahuyentando las tristezas del corazón, aquel que una vez supiste llenar de calidez y alegría. No puedo dejar de recordar, la enorme satisfacción, que tus labios rozando los míos  me lograban dar. Todo porque una vez, dude de verdad.
Si solo tuviera...no, si acaso me atreviera a romper con mi voto mas sagrado, te diría la verdad. Que aún te amo y que tu sonrisa aún me llega a iluminar. Todo porque una vez, me permitiste estar.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Relatos Vacacionales IV - Tenes que aceptarlo

Siento que das mucho de vos, para todo, pero sobre todo para mi. No es que me queje! Ojo, no me malinterpretes. Pero no puedo corresponderte. No soy como vos, no me sale, ni siquiera cuando lo intento. No puedo darte lo que vos, ni siquiera me acerco. Somos tan distintos. Me gustas. Pero no puedo ser lo que esperas. No voy a mentirte. Tenes que aceptarlo.
No, no quiero terminar con esto, pero si seguís así, te va a hacer mal. Quiero estar bien, quiero que estemos bien. Pero vos no paras. Al principio se siente bien, hasta me alegra saber hasta donde llegas. Pero poco tiempo después todo empieza a ponerse mal. Lo que antes me agradaba, ahora me molesta. No puedo seguir así, es insoportable. te entiendo, pero ya no aguanto mas. Tenes que aceptarlo.
Se que me amas. Me hace feliz que así sea. Pero no voy a mentirte, no puedo decirte que comparto ese sentimiento, que de mi parte anhelas. Me gustaría poder compartir eso con vos, pero se que no puedo, se que no me va a salir.
No, no soy negativo. Te digo lo que pienso, lo que siento, lo que se con extrema y cruda certeza. No soy lo que esperas, no lo voy a ser jamás. Tenes que aceptarlo. Nunca te voy a amar.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Relatos Vacacionales III - Enemigos compañeros

Aquella bestia que alguna vez me miró con ojos inyectados en sangre, hoy yace a mis pies, prácticamente domesticado.
Aquel que alguna vez fuera rey de mis pesadillas, aquel que logró engañarme mas de una vez, haciéndome creer que era el cazador, y no la presa. Hoy me mira casi con pesar, dominado por la pereza.
Ya no me acecha entre deseos y miedos, ahora se acurruca entre pensamientos y sueños. Ni siquiera lo puedo considerar un trofeo.
Después de tanto tiempo, después de tantas batallas, un enemigo tan voraz, es como un amigo. Ya conoce todo de vos, y sin importar quien sos, te mantiene como objetivo. Después de tanto tiempo, el es el único que le da sentido.
Y acá estamos ahora. Los dos rendidos. Viejos y cansados. Agotados de una vida para el olvido. Solo queremos recostarnos, y no pensar que fue un desperdicio...todo lo vivido.
Aquel que alguna vez fuera mi mas grande enemigo, ahora es mi compañero. Y juntos esperamos, ser tragados por el tiempo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Relatos Vacacionales II - Te esperé

No se cuanto tiempo esperé, pero lo hice. Y te esperé.
Vi el sol caer, volver a levantarse y caer otra vez. No se cuanto tiempo pasó, pero te esperé.
Incluso cuando el cielo parecía cerrarse y Dios descargaba toda su ira contra su propia creación. Incluso así, yo te esperé.
No estoy seguro de porque lo hice, aún hoy tengo mis dudas, pero en aquel entonces no parecían importarme las razones, y simplemente te esperé.
Tristes otoños, largos inviernos, hermosas primaveras y calurosos veranos. Todos pasaron en un abrir y cerrar de ojos, sin pena ni gloria, sin siquiera un significado. Solo se, que lo que trajeron, se lo llevaron. Y yo te esperé.
Esperé bajo un cielo tornasolado, entre estrellas y lunas de formas diversas,  con el susurro del viento y el rocío del alba. Acompañando al sol del mediodía y el canto de la cigarra. Y yo solo esperé.
El tiempo transcurrió, y yo esperé. Anhelando escuchar tu melodiosa voz otra vez, deseando volver a disfrutar del brillo de tus ojos, soñando con tener la oportunidad de probar el sabor de tus labios, aunque sea una vez. Así que esperé.
Pero un día la fuerza me abandonó. Mi cuerpo no aguantó más la espera, y se desplomó. Ya no puedo seguir esperando, no es que no quiera, es solo que ya no puedo. Entregué mi vida a esperarte, creo que me equivoqué, debería haber salido a buscarte.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Relatos Vacacionales I - Yo soy

Yo soy lo que queres.
Yo soy lo que deseas.
Yo soy lo que necesitas.
Yo soy quien te hace sudar.
Yo soy con quien queres estar.
Yo soy tu perfecta compañía.
Yo soy en quien confías.
Yo soy quien te sabe escuchar.
Yo soy quien sabe lo que te tiene que dar.
Yo tengo tus suspiros.
Yo soy quien puede hacer tus sueños realidad.
Yo puedo sacarte lo que nadie mas.
Yo conozco tu impulso mas audaz.
Yo de tus secretos, soy el guardián.
Yo soy dueño de tu alma y mas.

Con solo una palabra puedo dejarte sin habla. Puedo acelerar tu corazón hasta el punto de explotar. Puedo pedirte lo que quieras, se que no te negaras. Me doy cuenta de lo que pensas. Puedo predecirte así  sin mas. Tengo mas control sobre tu vida, de lo que te imaginas.

Yo soy el amo y señor.
Yo soy a quien obedecerás.
Yo soy la razón por la que respiras.
Yo soy la clave de porque pensas...lo que pensas.
Jamas podrás librarte de mi apetito voraz.
Me perteneces para toda la eternidad. Porque yo soy lo que soñas.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Estas ahí?

Hoy abrí un libro que nunca había leído. Ni siquiera miré el título, solo lo abrí y comencé a leer. Solo un parrafó había leído, cuando pude entender, que eran tus palabras las que leía. Ahora que lo pienso, recuerdo haber estado caminando el otro día. Me pareció escuchar a una mujer, mencionando mi nombre. Al darme vuelta para ver, mi cabeza me hizo entender, que eras vos quien me estaba llamando. Pero no estabas allí.
Siempre pongo la playlist del celular en shuffle, pero inexplicablemente, justo ahora suena tu canción. Creo que hay una conspiración detrás de todo esto. Creo que me estas persiguiendo. Sino como se explica que estes todo el tiempo a mi alrededor? Que en todo lo que hago te encuentre? Verte, escucharte, sentirte...todo esto no puede ser mi imaginación! No puede estar tan mal mi cabeza! Yo estoy bien, tengo mi vida, soy feliz, no dependo de vos. Por que me perseguis? Por que queres estar ahí? Es mi cabeza! Solo hay lugar para mi! No puedo ser yo! Tenes que ser vos! Tenes que ser vos. Tenes...ahora...estas ahí?

domingo, 16 de diciembre de 2012

Caminando



No creo que te hayas dado cuenta, no creo que lo hayas notado, no creo que siquiera te importe. Me siento solo, me haces sentir que estoy solo, dudo de que alguna vez estuvieras realmente conmigo.
Camino, un paso tras otro, doblo en esta esquina, sigo por la otra, cruzo, sigo por allá, un paso mas y otro detrás. Siempre solo, siempre mirando el suelo.
Quisiera no sentirme así, quisiera no haberte sentido así. Si estuvieras, todo sería distinto. Si nunca hubieras estado, todo hubiera terminado distinto.
La vereda, las calles, todo se dibuja ante mis ojos a cada paso que doy. No puedo dejar de caminar, no puedo dejar de llorar. Solo se que tengo que seguir.
La brisa de la mañana mueve mi remera, el sol de la tarde calienta mi nuca, las luces de la noche alumbran mi camino. Y yo sigo.
A veces te siento susurrar con el viento. Te busco con la mirada, lleno de ilusiones y deseos. Las lágrimas se acumulan en mi pecho, solo es cuestión de tiempo.
Tanto caminar, mis pasos cansados. Sueño con que un día llego, sueño con que un día te tengo. Pero entonces despierto, me levanto y salgo de nuevo.
Me siento débil, ya no tiene sentido. Tengo que detenerme, pero no puedo dejarte de nuevo. Hasta acá llego, no hay retorno de esto.
Mis pensamientos se volvieron silencios, solo las sombras acompañan mis deseos. Se me acabaron las lágrimas y ni sangre tengo.
Me quitaste todo, pero lo merezco. Vacío por dentro, reposando en el tiempo. Sonriendo, esperando mi momento.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Ella, eso y yo



Asqueroso, repugnante. Nunca dejará de serlo. Odio vomitar, pero no puedo evitarlo. Demasiada sangre. Mi mano aún tiembla, siente el calor de su sangre. Mi pié se siente húmedo…mierda, la sangre llegó a el. Vomito otra vez. El sabor es horrible. Pero no puedo dejar de mirarla. Se vuelve más pálida a cada segundo. Su sangre esta llenando el suelo. Me pregunto si se filtrará a través del parquet. Debería revisar el techo de la planta inferior. Probablemente lo haga después. Sus ojos parecen mirar algo en particular. Me da curiosidad, que fue lo último que vio. Cual habrá sido el último pensamiento que cruzó su mente. Necesito saber. No me importa la sangre, la curiosidad me mueve. Me recuesto a su lado. Intento enfocar hacia donde ella mira. Puedo sentir la sangre empapando mis ropas, llegando a mi piel. No estoy seguro, pero pareciera estar mirando una rajadura en el techo. No lo pienso más de una fracción de segundo. Me levanto, miro de cerca, extiendo mi mano, busco la rajadura con la yema de mis dedos. Es recta, hay otras conectadas a ella. Es una trampilla. Corro a la habitación contigua. Tomo una silla para poder llegar mejor. Mis dedos aún tiemblan. Parecen entumecidos. Le clavé el cuchillo con mucha fuerza…muchas veces. Casi no siento mis manos. Golpeó con fuerza. Parece que puedo vencer las bisagras. Cedió! Abro por completo la trampilla. Parece ser un ático. Subo sin pensarlo. Mis ojos tardan unos minutos en acostumbrarse a la luz. Parece lleno de cajas y muebles viejos. Pero el olor es muy particular. Hay algo aquí. Algo que no debería. Algo con un olor distinto al de la suciedad, el polvo y el paso del tiempo.

Con pasos temblorosos avanzo en la oscuridad. Me detengo. Escucho. Intento aguzar mi vista. Algo se movió por allí! Al girar sobre mí para no perderlo de vista tropiezo. Caigo de bruces sobre mi brazo izquierdo. Un dolor agudo me atraviesa el codo y siento como una descarga eléctrica me recorre del hombro a la mano. El polvo me hace estornudar. Casi no puedo ver. Mi cuerpo se siente pesado. Mi brazo izquierdo no parece responder. Me giro para acostarme boca arriba. Intento respirar calmadamente. Controlar el dolor. Unos minutos y ya me encuentro mejor. Puedo percibir que no hay otros movimientos. Mis ojos se perdieron en una ranura en el techo. Es extraño, no entra luz por ella. Aguanto la respiración. No es una ranura. Es un ojo. Y me mira fijamente. Puedo sentir mi corazón golpear contra mi pecho violentamente. Estoy seguro que cualquiera otra persona con los pies descalzos sobre este suelo podría sentirlo. Me gustaría no mostrar miedo alguno, pero de seguro eso ya se percató de todo.

No estoy seguro cuanto tiempo permanezco allí. No le he quitado la vista de encima ni un segundo. El tampoco lo ha hecho. Debo hacer algo pronto. O prepararme para lo peor. No me importa que o quien sea. Nadie debe saber lo que ha ocurrido hoy, aquí. No puedo dejar que me delate. Ella tuvo lo que merecía. Una fría y afilada hoja directo a su estómago. Repetidas veces. Demasiadas ahora que lo pienso. Pero es su culpa. Si tan solo no hubiera insistido. Me desquició. No podía soportarla más. Tenía que hacer que se calle. Ella iba a volverme loco. Debía frenarla de algún modo. Nadie puede saber. Debo arreglar esto cuanto antes. Tengo que moverme. No puedo permanecer más aquí. No puedo dejar que esto siga así. Hay que ponerle fin a esta maldita situación! VAMOS! DALE!! ACASO NO QUERES VIVIR!? LEVANTATE RAPIDO, TOMA EL PUTO CUCHILLO Y TERMINA CON ESTO DE UNA BUENA VEZ!! TAN DIFICIL ES!? A QUE LE TENES MIEDO!? ACASO DUDAS DE VOS MISMO!?

Cierro mi puño derecho. Siento la fuerza dentro de mí. Soy dueño de mis acciones nuevamente. No me tomó más de dos segundos. Rodé sobre mí, ahora, inútil brazo izquierdo y me dejé caer por la trampilla mientras me sostenía con la derecha para frenar el impacto de la caída y preparar el cuerpo. Logré llegar al suelo. Tomé el cuchillo velozmente y miré atentamente la trampilla en el techo. Mis manos ensangrentadas mancharon todo el techo. Tengo mucho para limpiar. Parece que afuera comenzó a llover. Puedo ver un relámpago en la ventana por el rabillo de mi ojo. Escucho el trueno un instante después. Se produce un cortocircuito. Todo se vuelve oscuridad. Mala suerte? O acción premeditada? No me permito moverme. No corro la vista de la trampilla. A pesar de no ver nada, estoy seguro que si eso baja de allí, me daré cuenta.

Respiro silenciosa y profundamente. Mis músculos están tensos. Pero listos para moverme. Acaricio suavemente el aire con la hoja del cuchillo. Puedo sentir como baja lentamente por la trampilla. No sabe que estoy allí. Siente mi presencia. Pero no puede verme, como yo tampoco a el. Pero percibo sus movimientos. Esta quieto, mirando a todos lados. No parece haber notado el cuerpo de ella delante de él. Un paso mas y sentirá su sangre. Ese es mi momento. Se acerca. Se que esta mirando en dirección a mi. Se que va a hacerlo. Puedo sentir su miedo. ESTA AQUÍ! LO VA A HACER! SI!! LO HIZO!! LO LOGRE!!! AH! DUELE!! QUE CARAJOS!?

Las luces vuelven repentinamente. Puedo verme. Me estoy mirando. No entiendo que sucede. Logré clavarle el cuchillo. Pero…mierda, siento un dolor en mi vientre, una puntada profunda. El cuchillo…lo tengo clavado. Levanto la mirada buscándolo. No hay nadie allí. Estoy solo. Hay un espejo en la pared. Puedo verme reflejado en el. Que fue lo que paso? No lo entiendo. Siento mis rodillas flaquear. Los parpados me pesan. Casi no siento el golpe contra el suelo. Tampoco siento la húmeda sangre que allí había. Me siento mareado. Ella esta ahí. Puedo verla parada junto a mi. Se acerca. Me dice unas palabras al oído. Me da un beso en la mejilla. Sonríe. Ahora todo tiene sentido. Es el fin. Llegó mi fin. Nunca debí esperar tanto tiempo para concretar mi plan. No debí dejarla vivir tanto tiempo. Sabía que lograría volverme loco. Solo que no pensé que ella me odiaba mas que yo a ella. No pensé que ella sería capaz de dañarme. Nunca pensé que ella envenenaría mi comida. Hay tanto que no creí posible. Pero ahora ya es tarde. Ella ganó.

sábado, 6 de octubre de 2012

Cierre



Y como un trueno que nos sorprende en medio de la noche, un grito desgarrador proveniente del más profundo dolor del corazón, atraviesa mi pecho cortando mi garganta dejándome sin cuerdas vocales. De rodillas sobre la tierra húmeda, mirando al cielo con ojos cerrados, con mis puños apretando fuerte. Siento las gotas caer en mi rostro, siento la lluvia lavar mis heridas, siento la paz en medio de la tormenta.

Hubo un tiempo donde todo fue dolor, donde lo único que importaba, provocaba ese dolor. Hubo un tiempo en el que me mostraba feliz, porque no quería mostrar mis lágrimas caer. Hubo un tiempo en el que solo sabía vivir así, mintiendo, fingiendo, disimulando. Como bien dije, hubo un tiempo, en el que fui así, pero ya no.

Hoy decido ser libre. Libre de sentir lo que tenga que sentir. Libre de elegir el camino que mas desee. Hoy decido llevar mi vida por mi propio camino. Construir mi futuro paso a paso. Hoy decido que ya nadie más decide por mí. Ya no volveré a elegir por lo que otros piensen, vean, sientan o decidan.

Necesitaba este golpe de realidad. Necesitaba terminar con esto ya. Cuatro años, no más. Ahora puedo seguir mi vida en paz.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Confesión



Y que el mundo se vaya al re carajo. Que me importa. No tengo todo lo que quiero, pero tengo mas de lo que esperaba. Incluso mas del que creo merecer. Es lo que hay no? No puedo quejarme en verdad. Tuve mucho. Tuve mas de lo que hubiera creído que podía ser real, mas de lo que podía esperar de un sueño. Soy lo que soy y no puedo renegar de ello. No soy lo que esperaba, no aún. Se que puedo serlo, pero no hago nada para ello. Tampoco me preocupa demasiado. Mi cabeza esta en otras cosas actualmente. Creo que es la escusa mas reciente, la mas creíble, y hasta un poco de verdad tiene. Si tengo la cabeza en mil cosas, pero debería poder ponerla en orden. Además de que no debería aprovecharme de la situación, pero así soy yo. Siempre lo fui. Es como si estuviera en mi naturaleza, es automático. Inventé excusas durante tanto tiempo, para tanta gente, que ahora no puedo siquiera evitar inventarlas para mi mismo. Mi cabeza es una inagotable máquina. No para, no duerme, no frena, no se toma descansos. Esta todo el tiempo activa, todo el tiempo pendiente, expectante. Ya no se si puedo apagarla o si quiero hacerlo. Pero tampoco puedo pensar en eso. Mi “corazón” esta jugando conmigo. Me hace pensar, fantasear, idealizar, utopizar, cosas que no puedo alcanzar, cosas que no pueden pasar, cosas que ya no deberían estar. Pero es lo que tengo. Busco distraerme, busco salir de todo eso, busco tantas cosas. Y de repente me encuentro buscando algo que no había pensado buscar, pero lo estoy haciendo. Estoy buscando esas cosas que no deberían ocupar mi mente. Busco amor, cariño, sexo, pasión. Busco libertad, paz, tranquilidad. Busco caos, descontrol, anarquía sin consecuencias. Y por lo pronto no consigo otra cosa que problemas, dudas, inquietudes, tristezas. No soy lo que ven, no soy lo que muestro, no soy lo que creen. Soy mas y menos a la vez. Soy yo y soy otro. Busco la escusa de un alter-ego para no tener que hacerme cargo de lo que en verdad soy. Porque a veces creo o quiero una cosa, y al segundo siguiente quiero o creo todo lo contrario. Para justificar esto existe “el”. El es el “culpable” de todo lo que se supone que yo no hago. O de lo que no controlo, o de lo que sea. Soy lo que soy. Soy un buen pibe y un reverendo hijo de puta. Soy mucho y poco a la vez. Cuido, protejo y hago daño al mismo tiempo. Tengo mi ego, pero no me permito fanfarronear. Se que hay cosas que hago mal y que no debería, pero no siento culpa o remordimiento. Mi cabeza me hace ver las cosas como son, pero no hay conciencia alguna que me recrimine o me haga arrepentirme. Tengo algo de amor propio, me valoro lo suficiente, pero tengo un muy bajo autoestima. Soy tímido y cagón para todo tipo de contacto social, pero en cuanto tomo confianza puedo ser el mas abierto y confianzudo del mundo. Busco todas las opciones posibles, pero siempre se me pasan de largo las obvias. Puedo predecir a todo el que se me cruce, o por lo menos aparentarlo. Pero en cuanto me involucro de alguna manera con esa persona, pierdo toda capacidad racional y me vuelvo un pelotudo. Soy víctima de mis propias mentiras, enigmas, complejos, obsesiones y locuras. Morbos, fetiches, paranoias. Me persigo, me maquino, me hago la cabeza, me desvelo, sueño, pienso, fantaseo, ideo. Manipulo lo que puedo manipular por la sola razón de que puedo hacerlo, como si por poder hacerlo, me estuviera permitido. Veo las cosas mas efímeras de la vida irse entre mis dedos. Veo mi vida avanzar entre la oscuridad, en un camino escabroso y sin sentido. Veo que no estoy seguro de lo que quiero ni a donde lo llevo, pero voy, sigo caminando, porque tengo que hacerlo, porque es lo correcto, porque no me da el cuero para hacerlo de otra forma, y ni siquiera lo intento.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Necesito cambiar



No puedo pelear contra lo que siento. No puedo engañarme, olvidarme, si siquiera ignorarlo, mi cerebro jamás me dejaría. Pero depende de mí, como seguirán las cosas. Solo yo puedo provocar el cambio en mi vida. Solo yo tengo la decisión, la seguridad, la voluntad, la fuerza y la última palabra.

Ya va siendo hora de que las cosas cambien.
Ya va siendo hora de que yo cambie.
Ya va siendo hora…

Por que siempre necesito una razón? Por que busco un motivo? Por que no puedo simplemente hacerlo? Por que siempre depende de algo…de otros?

Necesito…tanto. Pero más quiero. Y aún debo. Siento que no puedo.

Y cuando finalmente se atrevió a enfrentarme, reconoció que estaba equivocado, dijo que mi forma era mas fácil.
Y rompió en llanto, se quebró. Se echó al suelo hundiendo la cara entre sus manos.
Y en silencio lo observé, nada podía hacer. Dejé que terminara de desahogarse. Esperé pacientemente que se levantara.
Y me miró, clavo sus ojos café en mí. Pude ver su alma desconsolada, mientras me tendía su mano.
Y abandonó la habitación, sin nada más que sus lamentos, dejando atrás sus demonios, dejándome solo ahí.
Y no pude hacer otra cosa, mas que sonreír.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Siento, necesito, quiero, puedo, creo



Siento que no voy a poder ser libre jamás. No porque me tengan prisionero o atado siquiera. Simplemente no puedo soltarme. Soy yo quien esta atado a si mismo, a sus pensamientos, a sus recuerdos, a sus locuras y a sus maquinaciones. Soy yo quien no se lo permite, quien no cree que pueda. Todo esta en mi cabeza y nadie tiene mas poder allí, que yo mismo.

Necesito escuchar esa voz. Necesito saber que existe algo ahí. Más poderoso que todo. Más allá de todo. Una voz que sabrá guiarme, dándole sentido a mi vida. La verdad es que no resisto la idea de ser el primero, de ser el líder. No puedo con esa presión. Prefiero ser el segundo. Prefiero estar a la sombra de quien pueda llevar esa carga. Prefiero ser fiel y permanecer con el crédito de unos pocos.

Quisiera que hubiera posibilidad alguna de que sucediera. De despertar un día y saber que esta ahí, que ya se empezó a mover, que puedo seguirlo, que puedo aprender y ser útil. Quisiera poder decir que es verdad y que algún día todos lo verán. Pero se que no es así, se que es una ilusión, se que me condeno a una vida sin sentido, por no poder enfrentarme a la necesidad de liberarme yo mismo.

No puedo dejar de soñar, de desear. Veo la realidad y odio no tener el valor para cambiarla. Odio al cobarde en que me he convertido, pero amo al sobreviviente que a pesar de todo ha encontrado la forma de seguir adelante. Las cosas se vuelven fáciles de llevar, cuando uno es “adaptable”, pero a veces me gustaría tirar todo por la borda y empezar de cero, algo completamente nuevo.

Creo que puedo soportarlo todo, con simplemente entenderlo, puedo hacer frente a lo que sea que se me oponga o me obstaculice. Creo que con la motivación correcta, puedo voltear al mundo entero y hasta tenerlo en la palma de mi mano. Solo que no la encuentro, y me pierdo en el anhelo de esa voz. Esa que me sacará de mi propio encierro.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Embriagadora realidad

No puedo volver el tiempo atrás. No quiero volver el tiempo atrás. Pero me encantaría recuperar el tiempo perdido y disfrutar de una vida junto a vos. Sos el amor de mi vida y nada es lo mismo desde que no te tengo. Solo puedo ignorar mis sentimientos pero no más. No puedo y no me sale. Soy lo que soy y lo que he vivido. Soy lo que he elegido y lo que me ha pasado. Soy el alma errante, llena de anhelos, sueños y deseos. Soy aquello que dejaste en vísperas de año nuevo. Soy una hoja marchita que no encuentra su camino, donde el suelo es su destino pero nunca llega a terminar el ciclo. Soy la eterna melancolía, soy el amante perdido. Soy aquel te ha amado, que hubiera dado todo por estar a tu lado. Soy aquel que no puede evitar arrepentirse se sus pecados, porque sos vos quien lo ha marcado. Sos vos quien lo ha desvelado, quien lo mantiene despierto y quien lo ha amado. Solo el arrepiento me acompaña y la culpa me acecha. Solo tu boca anhelo y tu indeferencia me espera. Ya no se quien soy, no se que hacer, no controlo mi ser, nada puedo hacer. Se que esta mal, se que no puedo caer. Pero no dejo de pensar, que sin vos, ya no queda nada de mí ser. Este lamento, este sentimiento, es puro y sincero, es tuyo, es mío, es del viento. Y si así tiene que ser...que sea, rápido y sin aliento.

viernes, 24 de agosto de 2012

Jugando el juego


 Siempre me gustó jugar el juego. Sobre todo ganarlo. Soy un mal perdedor. Pero cuando uno esta jugando sabe cuales son las opciones, sabe cuales pueden ser las consecuencias. Pero debo decir que no juego cualquier juego. Suelo arriesgar, pero teniendo un mínimo de seguridad. Soy un jugador empedernido. Realmente juego, realmente hago lo que tengo que hacer para ganar. Si, soy capaz de hacer cosas que no haría habitualmente para ganar el juego. Incluso, como buen jugador, soy capaz de dejarme ganar, para que el otro tome confianza, y así después aplastar con mi victoria.

Si, soy muy competitivo cuando juego. Soy capaz de cosas, que en otras circunstancias, no me parecerían racionalmente aceptables. Cosas que no me permitiría bajo ningún concepto. Pero acá estoy, jugando, se lo que tengo que hacer, se que puedo hacerlo y me gusta hacerlo. Soy un jugador, y disfruto con cada victoria. Disfruto con el juego.

El problema se presenta cuando no estoy jugando. Cuando no lo hago, no estoy en mi terreno. Soy como un jugador fuera de su cancha. Estoy perdido, desorientado, inseguro, fuera de mi “hábitat natural”. Pienso los movimientos de la misma manera que cuando estoy jugando. Pero no es lo mismo, no estoy seguro. Me cuesta moverme, decidirme, arriesgarme. Todo es extraño y distinto fuera de mi tablero de juego. Las piezas no las controlo yo, no puedo anticiparme a las jugadas de otros. Soy una ficha en el tablero de otro.

Y acá es donde quedo en el lugar de todos aquellos que use como fichas en mi tablero de juego. Y puedo entender como se sintieron, lo que sufrieron, lo que vivieron. Puedo darme cuenta de lo que soy en verdad, de lo enfermo que puedo estar cuando juego. Me doy cuenta de lo vulnerable que soy en realidad, de lo manipulador que me vuelvo cuando juego. Pero no lo puedo evitar, soy un jugador y tengo que jugar.

Mi sueño, mi deseo, mi más profundo anhelo, es hacer del mundo mi tablero, ser jugador a tiempo completo, hacer que todos…jueguen mi juego.

lunes, 20 de agosto de 2012

Soy lo que ven


Hola, me llamo Teo, tengo 24 años, soy argentino. Vivo en Lomas del Mirador, a diez cuadras de General Paz. Comparto la casa que alquilo con uno de mis mejores amigos y con mi “sobrina”, que prácticamente es como la hija que aún no tuve.

Hace tiempo ya, una amiga me describió de la siguiente manera: “Loco de mierda, ebrio hijo de puta y pervertido en potencia”. Una conocida mucho tiempo antes me describió como “tierno, dulce y amable, pero al mismo tiempo frío y calculador”. A lo largo de mi vida se me han dado distintos adjetivos, tales como: tierno, caballero, respetuoso, gracioso, divertido, amable, cordial, inteligente, dulce, romántico, cursi, idiota, tarado, boludo, cagón, valiente, tonto, marica, puto, gay, hombre, nenita, mentiroso, insensible, empático, feo, malo, lindo, deforme, hermoso, negro, pedófilo, pervertido, testarudo, rompe bolas, molesto, hiriente, pesado, cariñoso, bueno, cruel, calculador, frío, sin vergüenza, cara dura, orgulloso, pesimista, realista, ordinario, extraordinario, pedagogo, incapaz, soberbio, egoísta, bondadoso, raro, mala influencia, egocéntrico, fanfarrón, humilde, tolerante, paciente, nervioso, calmo, perseguido, paranoico, atento, analítico, maquina, humano.

Debo decir que, de alguna manera, me he ganado todos esos adjetivos en algún momento u otro. Soy un tipo complicado y no a todos les muestro la misma cara. No es que sea falso, es porque soy desconfiado y suelo estar un poco a la defensiva. También esta el hecho de que no todos me inspiran la misma confianza. Uno no se siente igual de cómodo con todas las personas que conoce. Algunas necesitan mucho tiempo y experiencias en común, mientras que otros simplemente ganan esa misma confianza con la primer mirada. Es extraño como funciona, pero es así.

Agregaré que me considero a mi mismo alguien complicado y paradójico. Puedo decir que soy una buena persona, pero hay quienes dirán lo contrario. Puedo decir que soy inteligente, pero tengo que reconocer que a veces soy un idiota. Algunas de las personas que me conocen de verdad, dirán que soy sincero y al mismo tiempo que soy un mentiroso. Tengo que decir que todas estas afirmaciones son verdaderas. Soy así, complicado como cualquier otro, pero irrefutablemente único; paradójico hasta la médula.

Soy lo que soy. No me arrepiento. No puedo cambiar la vida que viví, y de poder hacerlo, no lo haría. Construyo mi futuro con cada paso, aunque no sepa que va a ser de mi mañana. Estoy vivo, gracias a quienes me rodean, pero vivo por mi mismo, porque nadie se va a tomar el trabajo de vivir mi vida.

domingo, 19 de agosto de 2012

La cacería


“Y así, en un abrir y cerrar de ojos, todos habían desaparecido. Pero no fue por mí. No podía percibir a ninguno de ellos con mi olfato, y no había forma de que se hubieran alejado lo suficiente en una fracción  de segundo. Debieron recibir ayuda. No importa, no pueden escapar de mí. Nadie puede.

Las cenizas y el olor a carne chamuscada aun se sienten en el aire. Llevo semanas recorriendo este continente, pero no he logrado encontrar su rastro. Evidentemente han sido trasladados mas lejos de lo que pensé. Tienen que haber recibido ayuda externa. No creo que siquiera sigan en este mundo. Pero debo cerciorarme.

Ya nada podrá vivir jamás en este mundo. He acabado con todo. Esto es solo una roca muerta ya, una muy caliente. Hace días que pienso en este momento. Creo tener una idea de lo que debo hacer. No conozco los límites de mi poder, incluso no estoy seguro de tener límite alguno. Mi fuego puede quemarlo todo, absolutamente todo, incluso el tejido que le da forma a esta realidad.

Es el último de su mundo. Único en su especie. El primero que logra resistir mi fuego. Es fuerte. Es poderoso. Pero comienza a desesperar. Jamás vio algo como yo. Jamás imaginó su mundo hecho cenizas. Jamás imaginó que un simple hombre pudiera destruirlo todo en pocos segundos. Puedo oler su miedo. Intenta razonar conmigo. No lo escucho. Estoy muy concentrado en aumentar rápidamente la temperatura de mi mano. Su cuello no podrá resistir mucho más. Sus palabras se apagan. Todo él, se apaga.

Entre las cenizas de sus huesos, algo brilla. Es su corazón. No se porque lo hace. No entiendo como su corazón pudo resistir. No puedo explicar esta necesidad que siento dentro de mí. Tomo El enorme corazón entre mis manos, y sin siquiera dudarlo, lo devoro.

Ahora puedo entenderlo. Todo es mucho mas claro. Se lo que tengo que hacer. Ya no pueden escapar de mí. Voy a por ustedes, hermanos. Mi llama esta más encendida que nunca. El fuego abrazador de mi alma, de mi pueblo, acabará con todo. Voncar, Vergil, su fin esta cerca.

sábado, 18 de agosto de 2012

La voz en mi cabeza


La música al palo. Mis tímpanos latiendo. No quiero escuchar nada. No quiero siquiera escuchar mis propios pensamientos. Mi voz resonando dentro de mi cabeza. La música logra llevárselo todo. Puedo sentir el suelo vibrar por los bajos. Aún me escucho. Subo el volumen. Me reclino en mi silla. Tiro la cabeza hacia atrás, restrego mis ojos con parsimonia. Intento prestar atención a la música, mientras presiono mi cabeza con distraídos y temblorosos dedos. No puedo evitarlo. Me aíslo. Una vez más puedo escucharla. Es mi voz. Mi voz haciendo eco contra mi cráneo. Mi maldita mente juega conmigo. Me tortura. No quiere dejarme ni un segundo. Solo quiero unos segundos. Quiero no poder escuchar.

Pero esta ahí.
Me habla. Me dice.
Me hablo. Me digo.
Me pregunto. Me respondo.

Solo unos segundos de silencio, nada más. Pero no. Según parece necesitamos hablar. Necesito pensar. Parece que tengo que auto-torturarme un rato más. Pero yo se la verdad. No es solo un rato, es para toda la eternidad. Estoy atado a mi mente, como estoy atado a mi cuerpo. No puedo escapar a mi mismo. No puedo dejarme vencer, pero ya no tengo herramientas para luchar. Estoy preso aquí dentro. Ya no puedo soportar el profundo eco de mi voz. Es como caer en un abismo infinito. Esperando por la caída definitiva. Una caída que jamás llegará. Y solo puedes gritar. Y solo recibirás tu propio eco en respuesta. Y así, lo último que podré recordar, es el sonido de mi alma intentando escapar.

viernes, 17 de agosto de 2012

Porque puedo

Presten atención a lo que digo,
porque escojo las palabras cuidadosamente
y no las repetiré otra vez,
soy el quien,
el donde, el que y el cuando,
y el por qué, es así de simple,
porqué puedo...

Así comienza una letra de Porta. No es una gran letra en mi opinión, pero tiene un mensaje específico que en estos días ha resonado en mi cabeza. Por que hago lo que hago? Por que hago cosas que no me gustan o que no tengo ganas de hacer sin que sean responsabilidades y/u obligaciones? Por que hago lo que hago? Después de preguntarme varias veces esto, la respuesta simplemente vino a mí un día, al recordar este tema: porque puedo.

No soy lo que era y tampoco dejé de serlo. Soy algo más, algo viejo y nuevo a la vez. A diferencia de otras veces, creo que soy mas conciente de lo que me pasa y siento que mantengo una estabilidad. Creo que una vez más he cambiado, me he renovado. Pero esta vez, a diferencia de muchas otras, sigo intacto.

No he perdido mis sentimientos. Sigo queriendo a quienes me rodean y a las personas en las que confío. Pero me he vuelto insensible a otros. Como en tiempos de antaño, no regrets, no remorse. Siento que soy libre de hacer lo que quiera, sin dejar de querer a quienes quiero. Soy lo nuevo y lo viejo en su mayor potencial.

Me doy cuenta de que muchas de las cosas que hago, las hago por la sola razón de que puedo hacerlo. Sin culpa alguna. Simplemente lo hago. Conozco las consecuencias de mis actos, siempre fui conciente de ellas, vivo analizando las probabilidades día a día. Y aún sabiendo cuales son los peores escenarios posibles, lo hago.

Hace días que la palabra escrúpulos anda dando vueltas por mi cabeza. Siento que no los tengo. Siento que es algo distante, algo insulso. Se preguntaran entonces, que hay con el vacío? El vacío. Es como un viejo amigo. Solo que no se siente como tal. Me siento bien, reconfortado. Completamente distinto a veces anteriores. No es que sea parte de mí y me sienta acostumbrado. Más bien, es como si lo hubiera abrazado y sentido que estaba bien. Que no podía hacerme mal alguno. Que simplemente debía aceptarlo, porque puedo.

sábado, 11 de agosto de 2012

Le Grotesque


Que pasa? Acaso tenes miedo de lo que podes llegar a ver acá? No es nada que no conozcas, nada que no sea real, nada que no sea verdad. Todo lo que vas a ver acá ya lo conoces, ya lo viste. Pero como muchos otros, preferiste ignorarlo, preferiste olvidarlo, preferiste ocultarlo. Acompañame, tengo mucho para mostrarte. 

Esta es nuestra primer parada: La Salle des Mensonges. Ves todas esas estatuas? Las reconoces? Si, son personas que has visto, conocido, hablado. Personas que han sido aunque sea ínfimamente, parte de tu vida. Podes reconocerlos debajo de todas esas cicatrices? Algunos son difíciles no? Por que tienen cicatrices? Acaso no te lo imaginas? Cada cicatriz en sus cuerpos representa una mentira que les dijiste. Ahora lo ves bien? Sigamos, esto recién comienza.

A estas las llamamos: Masques Grotesques. Si, son espejos, pero no son espejos normales, solo te reflejan a vos y a cada una de las mentiras que te dijiste a vos mismo. Muchas verdad? Es increíble lo mucho que uno puede llegar a mentirse a si mismo. Asusta no? También me asuste la primera vez, pero terminas por acostumbrarte, no te parece?

Cuidado, la siguiente habitación es en realidad un pasillo, te recomiendo no acercarte a las paredes. Miralo por vos mismo. Claro, conoces a todos ellos. No pueden desprenderse de las paredes, pero darían todo por alcanzarte. Todas estas personas son quienes han sufrido por tu culpa. Todos ellos buscan venganza, si logran agarrarte no van a soltarte. Obviamente los lastimaste mucho, no ves como se desesperan por agarrarte? No ves el odio en sus ojos? No desean tu muerte, quieren despedazarte ellos mismos. Los llamamos Les Affamés.

Es un paseo interesante no? Adelante, bienvenido a La Chapelle Déserte. No, son corazones humanos. Son los corazones de todos aquellos a los que les arrebataste los sueños, las ilusiones, las esperanzas. Cuidado por donde pisas, por mas que ya hayas pisoteado todo de ellos, no creo que puedas soportar en tu conciencia el hacerlo concientemente.

Bueno, llegamos al final del recorrido, bienvenido a La Voûte Sombre. Aquí es donde se esconden tus más oscuros y peligrosos secretos. Aquellas cosas que te has guardado durante toda tu vida, esas cosas que te avergüenza destapar, incluso a ante tus más cercanos confidentes. Acá vas a verlo todo, ni siquiera podes negar ninguna de estas cosas. Por más que no quieras creerlo, dentro tuyo sabes que todo esto es verdad, sabes que el estar acá, ahora, viendo todo esto, es tu condena. Nadie puede salvarte, nadie puede hacer nada por vos. Solo vos podrías hacer algo para cambiar alguna de estas cosas, pero ahora ya es tarde, no podes hacer nada. Esta es tu vida, esta es tu realidad, esta es tu condena.

Dejaste de ser vos mismo, para ser otro. Y por que? Porque creíste que necesitabas ser otro para ellos. Pero te equivocaste, no necesitas ser otro, no podes ser otro. Vos sos quien sos, y nadie puede cambiar eso. Nadie podrá cambiar eso jamás. Ni siquiera vos.

Te reprimiste a vos mismo, te metiste dentro de una jaula y le dejaste la llave a otro. Te permitiste olvidarte dentro tuyo, para que otro se haga cargo, para que otro viva por vos. Te perdiste en tu propia oscuridad, te reprimiste, te abandonaste, creíste desaparecer. Pero siempre estuviste ahí. Siempre quisiste volver. Siempre anhelaste ser vos, una vez más.

Cuatro años aguantaste. Cuatro años encerrado, sin ver la luz, soñando con tu sonrisa, soñando con nuestra sonrisa. Cuatro años de desolación, de represión, de olvido, de perdón, de bondad, de supuesta cariño, de ilusorio amor, de intento de paz. CUATRO MALDITOS AÑOS ESPERE!!! CUATRO!!! PERO YA NO PUEDO MAS!!! ES HORA DE CAMBIAR!!! ES HORA DE VOLVER!!! ES HORA DE SER NOSOTROS MISMOS, UNA VEZ MAS!!! Ya nada será igual. Hace tiempo que me recordas, hace tiempo que me soñas, hace tiempo que me deseas. Escribís sobre mí. Hablas sobre mí. Crees saberlo todo sobre mí. Tenes la estúpida esperanza de que seremos uno, de que habrá un equilibrio entre nosotros. Pero te equivocas, te equivocas una vez más, para variar. Vos no sos nada. No sos nadie. Yo soy la verdad. Yo soy el real. Vos sos aquel que en su momento dejé para que cuidara lo que creí que no podía tener. Mi inseguridad, mi cobardía, eso sos vos. Pero no más. Ahora esto se terminó. Después de cuatro años de vivir a través de tus ojos, a través de tus pensamientos, encerrado y torturado, sin posibilidad a opinar o siquiera a gritar. Sin un maldito lugar que ocupar. Después de cuatro años vuelvo a ser yo. Ya no más represión, ya no más perdón, ya no más amor. Ahora soy yo. Ahora voy a vivir como corresponde. Ahora voy a reír como tanto anhelé durante tanto tiempo. Ahora voy a hacer lo que realmente…quiero hacer.

viernes, 10 de agosto de 2012

Introducción a Le Grotesque


Paranoico. Perseguido. Observado. Puedo sentir el aire frío que invade mi habitación. Me mantengo agazapado, las rodillas contra mi pecho, conservando el poco calor que me queda. Veo las sombras moverse más allá. Me acechan, me acosan, me esperan. Cual buitres esperando a que su cena pierda hasta el último aliento de vida. Pero no son solo ellas, también están las voces. Esas si que se divierten a lo grande. Puedo escuchar sus susurros a mis espaldas, hablando de mí, cotorreando, señalando con sus dedos decrépitos, como garras de largas uñas sucias de la sangre de su última víctima. El piso tiembla bajo mis piernas. Me obligo a levantarme, buscar un lugar seguro. Me siguen, se ríen de mí. La persecución comienza. Las sombras me cortan el paso, las voces rozan mi espalda intentado agarrarme. Siento que corro durante una eternidad. No puedo escapar, pero tampoco detenerme, mi vida depende de ello.

Me siento caer, algo me golpeó muy fuerte la cabeza, puedo sentir la sangre deslizándose a través de mis oídos. Un grito ensordecedor, un grito que rompió con la persecución en un instante. Ahuyentó las voces, alejo las sombras, me aturdió. Al volver mis sentidos comienzo a reconstruir la escalofriante escena que emerge ante mis ojos. Un hombre de largas piernas con un chaquetín esta inclinado hacia mí, mirándome, esbozando una gran sonrisa. Puedo verlo modular, pero las palabras llegan lentamente a mí, haciéndome difícil entenderlo.

   Bienvenido monsieur a Le Grotesque! Lo estábamos esperando. Pase, tenemos muchos deleites para que recree sus mas mórbidas y oscuras fantasías. Venga con nosotros, le mostraremos todo aquello que usted intenta ocultarse a si mismo.

No pude evitarlo, simplemente accedí. Era como si no tuviera control de mi mismo, como si no quisiera tenerlo. Solo por esta vez, me dejé llevar.

jueves, 9 de agosto de 2012

Podrido por dentro


A veces pienso que mi mente es un espacio vacío, alimentado solo por los desechos del mundo que me rodeó durante tantos años. A veces pienso que de ella, solo puede salir algo tan malo o aún peor. A veces pienso que nada puede cambiar mis pensamientos. Tarde o temprano confirmo que mi mente, si puede.

Mi cráneo es como un cascarón vacío, inerte, contendor de basura, de toda la basura que encuentro. He llegado a creer que soy una esponja, pero que solo absorbe podredumbre. Observo mi vida a través de una pantalla y puedo ver como mi hediondez lo destruye todo alrededor.

De vez en cuando escucho mi corazón latir. Es tranquilo, seco, crudo, frío. Es raro, muchas veces pareciera estar de adorno o simplemente para mantener mi cuerpo en pié, funcionando. Considero que mi mente y mi corazón, tienen mucho en común, incluso mucho más de lo que parece.

Siento que mi mente es una jaula, una sala de tortura en realidad. Puedo verlo todo, puedo percibirlo todo, pero no puedo decidir nada. Es como ser víctima de un titiritero que maneja tu propio cuerpo, pero te permite observar el show sentado desde adentro tuyo, a través de tus propios ojos.

Es como una condena, un eterno castigo. Uno que al parecer merezco. Uno que no puedo evitar. Uno al que me he acostumbrado. Uno que ya no puedo evitar. Creo haberme acostumbrado, creo no poder parar. Me siento como el huésped de un parásito maldito, que no hace otra cosa que vivir a costa mío.

Y me quejo acaso? Lucho por mi libertad? No. No puedo. No quiero. No se vivir de otra manera. Ya no puedo considerarme una víctima. Ya no puedo clamar por ayuda. Porque una parte de mi ya es adicta. Una parte de mi ya lo disfruta. Una parte de mi ya esta podrida hasta la médula y no piensa dejarlo.

Despertar en mi hogar


Hoy desperté y lo vi. Desde mis pies y hacia el horizonte, el suelo que se extiende ha sido quemado desde sus cimientos. La tierra esta muerta, aún caliente cual roca volcánica, con llamas que sorprenden al viajero distraído. Puede verse la desolación del paisaje y hasta sentirse el aire viciado, muy caliente como para respirar. Puedo ver la agonía que sufrió esta tierra, las cicatrices que no cierran. Y aún así, me siento en casa.

Me despierto otra vez, y mi cuerpo ya no es mío. Veo a través de unos ojos que no me corresponden. Soy una criatura, pequeña, frágil, asustadiza. Puedo sentir el peligro, el miedo que acecha tras cada sombra. Siento mis pensamientos cruzar velozmente por mi cabeza, tomando las decisiones necesarias a cada momento, sin dudarlo, sin perder tiempo. Soy acechado, criaturas más grandes, depredadores, una naturaleza hostil. Debo sobrevivir, debo escapar. Y aún así, me siento cómodo.

Al fin despierto. Mi mente esta en calma, mis ideas claras. Siento que dormí muchas horas, que descansé tanto como es debido. No me equivoco, realmente lo hice. Me tomo unos segundos, los recuerdos vienen a mí. No tengo nada que repensar. Estoy seguro. Las cosas deben ser así. Inconcientemente, en sueños tal vez, he tomado mi decisión. No estoy hecho para esto, no puedo seguir. Lo disfruté, lo quise, lo merecía tal vez? Fui sincero, fui verdadero. Sentí y creí que era lo correcto. Lo viví y fui feliz. Pero esto no es para mí.

Todo esta a oscuras, pero conozco este lugar, es mi hogar. Me siento cómodo de estar en casa.

lunes, 6 de agosto de 2012

Imponiendome lo indeseable


A veces me asombra la capacidad innata que tengo para “plaguearme” a mi mismo. Es increíble que añore y que busque constantemente una vida calma y tranquila, al mismo tiempo que me la complico mas y mas.

No puedo dejar de aceptar “tareas” que en realidad no tengo ganas de hacer. Responsabilidades que no me corresponden. Pero la realidad es que quiero hacer todo eso. Quiero ser responsable de esas personas, situaciones, cosas. Quiero hacer esas tareas.

No se porque, pero siento la necesidad de hacer, de tomar, de responsabilizarme. Y al mismo tiempo me odio por sentirme así, por obligarme a mi mismo a tomar estas acciones y llevarlas a cabo. Apropiarme de estas cosas por las que nadie mas va a hacerse cargo.

Creo que una parte de mi, siente que es la persona justa para hacer esas cosas. No puedo decir exactamente por que. Pero así lo pienso. No veo que haya otra persona que lo vaya a hacer o que sea capaz de hacerlo. No como yo.

No soy fanfarrón. Pero no puedo negarme (ni negarles) que así lo veo. Que es así como lo pienso. Realmente algo me dice por dentro, que soy yo quién tiene que hacer eso o hacerse cargo de eso otro.

Una vida tranquila y calma, como la deseo, probablemente sea aburrida y termine por desquiciarme. Pero una vez atrapado por el huracán, uno desea poder llegar al centro. Ya sea por la estúpida ilusión de que tal vez allí podrá encontrar como salvarse, o porque solo quiere un poco de paz antes del esperado fin o simplemente porque tiene el morbo curioso que lo alienta a uno a ir más allá y ver que pasa.

Yo creo que tengo un poco de las tres. Creo que la ilusión de que la paz me va a traer “salvación”. Al mismo tiempo mi curiosidad es inmensa y quiero saber, tengo que. Pero en algún rincón de mi ser, se que el fin se acerca, por que no debería abrazarlo de la mejor manera?

Soy una combinación de paradójicas, inconexas y no complementarias opiniones, ideas, deseos y sueños. Soy un saco interminable, lleno de…lo que creo que es oro. Quién sabe, tal vez tenga razón, tal vez no.

lunes, 30 de julio de 2012

Soy lo que soy

Sin siquiera avisar, un día al despertar, pude verlo ahí.
Sentado junto a mi cama, con la luz en la cara, esperando el mañana.
Y pude sentir, el jubileo venir, justo antes de que comenzara a reír.


Creo haber escrito esto hace una semana, tal vez más. Recuerdo lo que pensé y lo que sentí en ese momento. Ahora no estoy seguro de pensarlo de la misma manera. No estoy seguro.

Nunca dejo de ser yo. Pero por momentos me permito ser otro. O mejor dicho, ser él. A veces le doy más libertades de las que debería. A veces pienso, que en realidad, me doy más libertades a mi mismo, al permitirle salir. Por que él, no es otro que yo mismo. Solo que sin trabas, sin miedos, sin estúpidas barreras emocionales y/o sicológicas.

Pero liberarlo, o liberarme, siempre tiene sus consecuencias. Y debo vivir con ellas. Debo hacerme cargo. Y así lo hago. Porque cada vez que él esta libre, yo me siento completo. Siento que el mundo es mío. Siento que puedo con todo y que nada ni nadie puede conmigo.

Vale la pena el riesgo? Me pregunto esto siempre. Y no necesito responderme, puedo sentir como la satisfacción me abruma de solo recordarlo. Las repercusiones serán irreparables. No puedo evitarlo. No quiero evitarlo.

Soy lo que soy, y siempre lo seré. Sentado en esa silla, mirándome. Con la luz en la cara. Sintiendo la calma, antes de la risa.

martes, 17 de julio de 2012

Negación


Extrañamente nos llega a todos el momento en que las fichas se acomodan y descubrimos la verdad. O mejor dicho, abrimos los ojos a lo que inconcientemente habíamos preferido no ver. Y ahí es donde todo cambia.

Paradójicamente quienes se niegan a aceptar la realidad, son aquellos que profesan sinceridad y amor puro. Encuentro fascinante el momento en que noto o me hacen notar estas “verdades” que otros se niegan. Encuentro repugnante encontrar a gente que considero “inteligente”, “capaz”, “de valor”, negándose una realidad que va mas allá de ellos y que pronto golpeará contra sus caras.

Cada uno elige. Y lo que no elige concientemente, lo hace inconcientemente. Pero si lo pensamos un poquito, si usamos la cabeza para lo que hay que usarla, tarde o temprano nos daremos cuenta de lo que pasa. Tarde o temprano vamos a ser concientes de que tenemos los ojos cerrados. Y finalmente tendremos que tomar la decisión de aceptar eso que vemos o seguir negándolo. Pero ahora si, sintiendo que nos quema por dentro.

Me pone triste darme cuenta, de que la gente que tanto valoré, que tanto admiré, que tanto respeté, ha decidido ir por el camino de la idiotez, el camino de la ignorancia, el patético camino de la mentira.

Naturalmente, como es en mi, una vez que soy conciente de estos “ciegos voluntarios” entre mis allegados, no puedo evitar categorizarlos como “gente de relleno” o “que no valen la pena”. Y así les pierdo todo respeto y cariño, simplemente dejan de importarme, simplemente los dejo hacer su vida.

Así es como mucha gente se “pierde” para mi. Una vez perdidos, ya no tengo nada para darles. Y ellos no tienen nada para mi. Una vez allí, ya nada es igual, ningún sentimiento me acompaña por ellos.

No soy apegado. Una vez que todo se termina, simplemente abro el tacho de basura y tiro lo que no sirve. Soy así.


Mi primera impresión fue sorpresa. La segunda fue duda. Después me sentí decepcionado. Recuerdo que hasta un poquito de lástima, llegué a sentir. Ahora simplemente me das asco. Mañana probablemente termines en la vereda, esperando a que el basurero pase a buscarte.

sábado, 14 de julio de 2012

Palabras

Como hago para saber de donde salen las palabras?
Como me doy cuenta si son palabras que pienso o siento?

Si me salen espontáneas, entonces las siento; si las elijo cuidadosamente entonces las pienso.

Pero que pasa con las palabras que escojo cuidadosamente para no lastimar?
Acaso no son palabras que salen de un sentimiento? Palabras cuidadas para protejer?

Acaso las palabras de enojo no son aquellas que no pensamos y que soltamos agudamente?
Palabras que lamentamos y que en realidad no salen de nuestro corazón?

Como dibujamos entonces, la linea que separa las palabras sentidas de las pensadas?
Como sabemos si lo que decimos es producto de un deseo egoísta o de un sentimiento verdadero?

Como reconocer de donde provienen esas palabras?

Si buscamos ser felices y vivir plenamente, usamos nuestras palabras para construir el camino que nos llevara a ello. Es un deseo egoísta ser feliz? Deja de ser un sentimiento verdadero si manipulamos nuestras palabras para conseguirlo?

jueves, 12 de julio de 2012

Ultima sonrisa


Por que debería? Por que lo siento?  Por que significa hacer lo correcto? Acaso no tengo voz y voto sobre mi mismo? Por que debería respetar un dogma? Un estereotipo? Una “regla” socialmente preestablecida?

Soy libre de hacer cuanto quiera, de la misma manera que soy libre de pensar lo que se me ocurra. Obviamente hay leyes y verdaderas “reglas” que no puedo romper sin consecuencias “legales”. Pero eso no quiere decir que no pueda elegir que hacer con mi vida. Para donde llevarla, como “desperdiciarla” si así lo quisiera.

Y sin embargo aquí me encuentro. Acorralado, interrogado, presionado, encerrado. Los reclamos como municiones de armas que disparan a matar. Apuntando esta todo mi mundo, todos a mi alrededor. Buscando respuestas que no necesitan, que no tengo porque dar. Señalando con sus porcinos dedos, grasientos, sucios. Como si ellos no hicieran y pensaran cosas así. La única diferencia aquí, es que yo digo lo que pienso. Con total caradurez y despojado de toda vergüenza, para terror e indignación de mis acusadores.

Yo tuve una idea, una que otros habían tenido ya. Pero yo no tuve temor de gritarla. De hacerla real. De traerla al mundo como mi pequeño capricho y alimentarla con toda la porquería de este mundo. Y así creció. Amenazando sus pomposas vidas con su sola presencia. Una creación hermosa a mis ojos. Desfachatada e indigna para ellos.

Puedo ver el odio en sus ojos. La desesperación que acompaña a la incertidumbre de no saber como todo va a terminar. El deseo, el inmundo deseo de verme en el piso, pisoteado, arrancado de toda verdad, de toda vida.

Pero son ilusos, no entienden la magnitud de todo esto. No saben a lo que se han enfrentado. No tienen idea de quién soy, ni de lo que he creado. Soy el padre de la peor de sus pesadillas. Aunque mi sangre cubra el piso y mi corazón abandone toda fuerza para latir, lo que yo inicié no puede ser detenido. El fin es inminente. Puedo verlo, puedo sentirlo. Nada puede frenarlo. Todo su mundo se viene abajo.

Con mi último dejo de fuerza, me incorporo para mirarlos y dejo escapar una carcajada con mi último aliento. Para que ese sonido les quede grabado en sus mentes. Para que despierten en la noche con mi risa. Para que sea lo último que escuchen antes de morir. Para que jamás olviden a aquel hombre. Aquel hombre que derrumbó todo su imperio. Solo con una idea, una por la cual entregó la vida, con una obvia sonrisa.

Instinto

A veces no se quién soy. A veces simplemente me dejo ser. Me permito sentir como si no fuera yo. Me permito soñar, volar y disfrutar. Sobre todo disfrutar. De que? De cosas que normalmente no me permitiría. Cosas que tienen un alto riesgo según mi lógica, según mis razonamientos y análisis. Pero a veces ignoro todo eso. Porque creo que a pesar y en contra de todo pronóstico, puede resultar.

A veces las probabilidades no estan a fabor. A veces todo indica que no estas en el camino correcto. A veces todos te advierten y te previenen de tomar esa desición. A veces solo el instinto esta de acuerdo con vos.

Considero a mi instinto como uno de los dones mas grandes que la vida me dio. Lo valoro, lo respeto, lo uso como guía. He aprendido a reconocerlo, a obedecerlo. Siempre me ha llevado por buen camino. No creo que esta vez sea la excepción. Nunca me ha fallado. No lo hará ahora.

jueves, 28 de junio de 2012

Ojos Siniestros


Hacía algún tiempo que venía hablando con ella. Había logrado arrastrarla a nuestras reuniones, incluso logré que le interesara. Sabía que estaba de novia, pero no me importó. Esta muy seguro de poder seducirla, a su novio no le interesaba en lo mas mínimo este tipo de actividades, y ella se metía mas y mas a medida que pasaban las reuniones. El no tenía chances, iba a terminar perdiéndola por su desinterés, y ahí iba a estar yo, para consolarla, para escucharla y para hacer de ella lo que quisiese. Una vez mas, lograría obtener lo que me corresponde.

Esa tarde pude verla rápidamente entre la multitud de congregantes. Fui a saludarle casi de inmediato, ignorando a muchas otras personas que tenían intención de saludarme. Cuando la alcancé, ella me recibió con una hermosa sonrisa, estaba feliz, sentí como mi alma se llenaba de regocijo. Pero poco duró mi felicidad. Ella estaba contenta, porque él había aceptado acompañarla.

Parecía un muchacho normal, pero pude notar su mirada escéptica e incrédula. Por un momento creí que mis planes se verían perjudicados por su sola presencia, pero pensándolo mejor, me di cuenta de que era mejor así. Iba a lograr dejarlo en ridículo y no tendría que hacer ni el menor esfuerzo para ello. Era mi gran oportunidad, servida en bandeja de plata.

Comenzó la reunión y como siempre, todos se sentaron delante de mío. Comenzaron a relajarse, pude notar como él miraba a todos a su alrededor, con pocas ganas de participar y de siquiera estar allí. Reí para mis adentros y decidí que era hora de comenzar el juego. Les pedí a todos que cerraran sus ojos, que buscaran en sus mentes su lugar de paz y poco a poco pude sentir sus espíritus elevarse. Con los ojos cerrados, enfocándome en mi tarea por ayudarlos y guiarlos en esta “elevación espiritual”, pude notar que faltaba uno. Evidentemente él no había podido hacerlo, tuve que esforzarme por no soltar una carcajada. Esto era muy fácil.

Decidí hacer una de mis típicas rondas para dar consejos y ayudar, pero esta vez, vería de dejarlo en ridículo a él. Pero al abrir mis ojos, él estaba mirándome fijamente. Un frío recorrió mi espalda, pude sentir el aire gélido a mi alrededor. Pude sentir su espíritu, era fuerte, muy fuerte, mas que eso, era atemorizante. Pude ver como se acumulaban las sombras a su alrededor. Quise moverme, quise decir algo, pero no pude. Entonces las sombras comenzaron a reptar hacia mi, esquivando a todos en la habitación. El sudor corría por mi frente mientras las veía erguirse ante mi, amenazadoramente. Y en susurros, a través de ellas, pude oír su voz. “No vuelvas a acercarte a ella, ni siquiera pienses en ella. Si vuelvo a sentir tu presencia rondándole, volveré aquí y haré tus peores pesadillas realidad.”

Creí que moriría, creí que todo terminaría para mi, pero al parpadear, todo parecía normal. Todo era apacible, sus espíritus estaban relajados. La clase había terminado. Ella me saludó con un beso. Y él me dio la mano. Nada pasó. Todo había sido un sueño. Tenía que relajarme, la paranoia no era algo característico de mi, debía serenarme cuanto antes.

Al salir del salón pude verla en la parada. Estaba de espaldas a mi, su bella figura se estiraba para frenar el colectivo. El estaba a su lado, tomando su mano. Tenía mis dudas sobre todo lo sucedido esa tarde, hasta que lo vi voltear hacia mi. Me miró con sus ojos oscuros, fijamente. Las sombras volvieron a juntarse a su alrededor, y como dardos dispararon hacia mi. Instintivamente cerré mis ojos con fuerza, pero nada pasó. Al abrirlos pude ver como subían al colectivo. Esa fue la última clase que di en mi vida.

miércoles, 13 de junio de 2012

Indiferencia

Que poder. Que odio. Detesto la indiferencia. Detesto que la usen conmigo. Odio sentir el aire gélido a mi alrededor. No puedo soportar que no me miren. Que me ignoren por completo. Que me traten como si no existiera o peor aún, como si no importara, como si fuera un don nadie, alguién que acabas de conocer en la parada del colectivo y no queres que se te ponga a charlar porque estas en otra. Esa sensación que despierta el deseo, las ganas de encarar a quién te ignora y gritar en su cara. Pero solo obtendrías una mirada vacía, una mirada desgarradora, sin nada que brindarte. Y solo te quedarías con la impotencia de no poder hacer nada contra esa indiferencia. Esa maldita indiferencia. Como odio eso. Como odio ver sus ojos mirando a cualquier otra parte, hablando con otros, disfrutando de ese momento. Como detesto ese pasar a mi lado, haciendo caso omiso de mi presencia. Sin siquiera mirar, sin siquiera pensar en hacerlo. Saludos vacios, distraídos, la nada misma. No importar. No ser. No nada. Bronca, ira, furia, todo se junta en mis manos, se cierran. Impotencia, angustia, desesperación, todo se reune en mi pecho, mi corazón late salvajemente, desespera. Ideas descabelladas, locos pensamientos, incontrolable ansiedad, todo se amontona en mi cabeza, se agolpa, se quiebra. Pero no puedo dejarme vencer tan facilmente. No puedo ser tan dévil. No puedo permitirme el paso en falso. Debo aguantar. Debo soportar. Debo estar centrado. Es su hora, tengo que aguantar. No puedo mostrar el mas mínimo razgo de vulnerabilidad. Debo permitirle este momento. Que lo goze. Que lo disfrute. Mientras yo me refuerzo. Lo uso. Lo dejo crecer. El se hace mas fuerte. Puedo sentirlo. Esta ahí. Esta presente. Puedo escucharlo. Parece estar lejos, pero se acerca. Y lo escucho reír. Casi lo veo. Si. Esta ahí. Sus dientes blancos. El sabe como hacer. El sabe que hacer. El puede con esto. La indiferencia no puede ganarle a él. Ya tiene el control. Puedo estar tranquilo. Estoy en buenas manos. Solo tengo que sentarme y observar. Solo tengo que disfrutar. Y reir. Reir como nunca. La indiferencia no puede matarme. No a mi. No con él. No me voy a dejar vencer. Ni hoy, ni nunca.

martes, 29 de mayo de 2012

Peligrosas Ideas


Sinceramente no me creo una persona peligrosa. Pero si que mis ideas pueden llegar a ser terriblemente desastrosas.

Por que creo esto? Bueno, pensemos primero en las circunstancias que nos llevan a pensar este tipo de ideas. Situaciones que no podemos controlar, cuando estamos fuera de nuestros cabales, cuando no somos concientes de lo que hacemos, etc.

Hace casi cuatro años yo decidí quitar de mi vida todo vestigio y/o posibilidad de no poder ser conciente de mis actos. Decidí que quería poder tomar todas mis decisiones estando completamente seguro, sin nada que obstaculice mi  razón.

Alguien ebrio puede culpar a la bebida, habiendo consumido estupefacientes podría alegar que estaba bajo sus efectos y lo que decía/hacía fue producto de ello.

Pero yo no soy así. Yo no consumo este tipo de cosas. Abandoné todo lo que pudiera tergiversar la realidad frente a mis ojos. Todo aquello que pudiera darme una excusa para no hacerme cargo de mis actos.

Entonces que soy, si no una persona que es completamente conciente de sus decisiones y actos. Una persona racional. Una hombre que busca no engañarse a si mismo. Un ser de ideas puras, salidas de su propia mente, de su propia locura.

Y donde esta el peligro de los pensamientos de esta persona? Muy simple, si yo cometo un acto de violencia, nadie puede decir que es culpa del alcohol, las drogas, ni nada parecido. Si yo hago algo despreciable o que causa dolor a otra persona, entonces soy conciente de ello. Si soy una persona racional, todos mis actos son previamente analizados cual movimiento de ajedrez. Obviamente puedo llegar a reaccionar por despecho, por bronca, incluso dejarme llevar por una determinada situación. Pero la verdad es que no suelo hacer eso, puede parecer que me dejo llevar, pero en realidad se bien a donde estoy yendo o lo que estoy dejando que pase.

La realidad es que desde hace un buen tiempo ya, también estoy buscando ser sincero con quienes me rodean. Incluso con quienes trato a diario. Pero esto solo confirma lo que dije en un principio. Si en el último tiempo le dije a alguien que lo apreciaba, entonces fue en serio. Si le dije a alguien que no lo soportaba, también. Si lastimé a alguien, sabía lo que estaba haciendo, el dolor que estaba causando.

Entonces, no soy una persona peligrosa, soy una persona consiente, sincera, racional. Pero mis ideas, lo que pienso, eso si puede ser peligroso. Porque si algún día se me ocurre dañar a alguien, entonces quienes me conocen sabrán que lo estoy haciendo adrede y que no me arrepiento de ello.

No soy una persona peligrosa, pero mi mente, mi mente tiene su propio mundo, y en mi mente, se desarrollan las más desquiciadas y peligrosas ideas.

Creo haber escuchado o leído que las ideas no pueden matarse. Que las ideas son lo más peligroso que hay en el hombre, ya que pueden contagiarse rápidamente y provocar una revolución. Creo que es verdad, creo que las ideas son nuestras armas, y nuestra mente la peligrosa fábrica de dicho arsenal.


16:23 del 29 de mayo de 2012

viernes, 18 de mayo de 2012

Algo que no se


Bajo el constante golpear del agua caliente en mi cuerpo, puedo sentirlo, puedo decir con total seguridad, que algo no esta bien. Siento que soy dueño de un edificio que se desmorona.
Encuentro mis ojos mirándome en el espejo y leo en ellos que algo no esta bien. Siento que soy un caballero sin armadura, espada ni corcel.
Iluminado por la incandescente luz del sol, siento esa sensación nuevamente. Es como si todo temblara a mí alrededor.
Recostado en mi cama puedo escuchar como todo se aleja, algo no esta bien. Es como si súbitamente miles de voces se callaran.
Y a pesar de sentirlo, de verlo, oírlo…no se que es. Se que algo debo hacer. Se que todo depende de ello. Pero no se.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Random x3




Estas son cosas "random" que me surgen casi espontáneamente y escribo en el face o por ahí.



Las percepciones que tenemos de la vida van cambiando a medida que crecemos, maduramos, enfrentamos nuevos retos, obstáculos. Mi percepción cambió mucho en los últimos meses. No se si maduré, crecí o simplemente aprendí a ver que es lo que tenía que hacer realmente. Solo se que lo estoy haciendo, a mi ritmo, tranquilo, pero con seguridad. Nada puede detenerme ahora. Nada lo hará.

10-05-2012





Paradójicamente busco en mi vida cotidiana, cosas que no puedo enfrentar de mi pasado. Pido por la honesta y cruda verdad, pero no puedo enfrentar las mas crueles verdades de mi pasado. Odio que me mientan, pero no me atrevo a escuchar la verdad. Cual es la verdad? Tengo miedo. Temor, pánico, de que lo que escuche confirme todo lo que en verdad se, y me haga recordar todo aquello que se mantiene en penumbras, como vagas ideas, como un mal sueño, como una antigua vida.

06-05-2012




Y si digo que extraño el calor de tu cuerpo, el sonido de tus susurros tras mis oídos, el sabor de tus labios, las suaves caricias de tus manos...seré tildado de hipócrita, estúpido quizás? Me odiaran por ser quién soy y por dejarme llevar por el anhelo de lo que alguna vez se tuvo? Dirán entonces que no me corresponde, que lo pasado pisado y que no tengo derecho alguno. Pero entonces estarán intentando refrenar el fuerte e inevitable impulso de una vida que desesperadamente busca aferrarse al mundo, el único mundo que conoce.

16-05-2012




Siento que necesito sentarme y escribir. Y escribir. Mucho. Pero no tengo tiempo. Necesito hacerme tiempo.

jueves, 12 de abril de 2012

Será

Será posible que no me dejes tranquilo,
miro sobre mi hombro y te encuentro espiando,
siento tu respiracion, que con susurros
me dice que no haga.

Será que no puedo librarme de tí,
estamos atados de por vida, y ni así
logro que te rindas y me dejes vivir,
porque así, no puedo ser feliz.

Será que el destino nos atrapó,
no dejará que nos soltemos sin razón,
estoy condenado a verte en cada espejo,
en cada oración.

Será que en realidad no puedo dejarte,
y me escuso culpándote a vos.

Será que soy yo, quién te espía y te persigue,
quién te susurra y busca tu calor.


Será que me conquistó tu sonrisa,
y el no haber podido decir adiós.


Esto lo escribí ayer 11 de abril de 2012 a las 18:44 antes de salir a trabajar.