lunes, 28 de octubre de 2013

La última noche

Y entonces la escuché. Minutos antes la había sentido en los huesos. Entro con fuerza, tirando todo a su paso. Los cristales de la ventana estallaron. La puerta de golpe se cerró. De pronto todo era oscuridad. El viento helado me hizo estremecer. La humedad del aire me provocó escozor en la nariz. Segundos después pude sentir el repicar de las gotas en el piso, debajo de la ventana. Afuera un espectáculo de luces iluminaba por instantes la noche. Parecía una orquesta, una directa del infierno. No había mas ruido que el del agua, el viento y los truenos. Ellos eran dueños de la noche. Obviamente, es nuestra última noche. Nada podría sobrevivir a esto, y si lo hiciera, no sería la misma persona. Nadie podría haberlo previsto, y de haberlo hecho, no hubiera podido evitarlo. Esta noche el mundo nos esta demostrando quien es el que manda, quien tiene el verdadero poder. Esta noche, es nuestra última noche. Todo lo que puedo hacer, es salir al balcón y dejarme lavar. Si voy a dejar este mundo, entonces lo haré limpio, libre, en paz. No mas culpas, no mas obligaciones, no mas sufrimiento, no mas dolor, no mas mentiras, no mas decepción. Esta noche es perfecta, y pienso disfrutarla hasta el final. Esta es mi última noche en la tierra. Nunca fue nuestra, nosotros le pertenecíamos. Pero finalmente se decidió a sacarnos fuera. Esta es nuestra última noche. Será memorable, será épica, será todo lo que soñamos. Será la noche en que todo por lo que hemos luchado alguna vez, pierda sentido. La última, y no puedo hacer mas que abrazarla, como si la hubiera esperado toda mi vida. Puedo sentirlo en mis huesos, esto es lo que siempre esperé. Ya no veré la luz del sol. Ya no veré las estrellas. Ya no veré rostros. Ya nunca mas me sentiré mas vivo que ahora, que en este preciso momento. Por fin ha llegado, mi última noche.

jueves, 10 de octubre de 2013

Ojos que no ven

Ojos que no ven, corazón que no siente. Así dicen algunos. La verdad que me parece una frase hecha, que pierde sentido si se tienen dos dedos de frente. Por mas que los ojos no vean, las cosas terminan sabiéndose. Y no porque alguien nos cuente, sino porque terminan de alguna forma mostrándose tal cual son. Las mentiras del corazón (o sea, todas aquellas que son hechas por un sentimiento fuerte y no por una razón lógica y calculada) son en realidad falsas mentiras, detrás de ellas siempre hay una verdad luchando por salir. Por mas que uno mienta por amor/cariño/dolor/compasión, en algún punto desea decir la verdad. Y esa verdad es la que termina saliendo, de forma subconsciente, de forma caótica, no planeada. Es por eso que son en realidad inútiles y terminan por causar mas daño del que se temió en el momento de decidir mentir.

En lo personal, prefiero la cruda verdad, la mentira piadosa no me sirve, solo estira una mentira mayor, un teatro que en algún momento terminará por dejar caer el telón. Lo cual no quiere decir que yo no use este tipo de mentiras; la verdad es que las uso, porque hay cosas que aún no se como decir o que no me atrevo a decir. Pero si uno mira con detenimiento...la verdad salta a la vista, si no se ve, es porque uno no quiere verla. Por otro lado, hay verdades que desconozco, pero que ansío ver/descubrir. Pero de nuevo, tengo mis miedos y no me atrevo del todo a enfrentarlas, por lo menos no por mi propia iniciativa.


Verdades escondidas tras ojos que no me miran, mentiras que se dicen cuando no estamos a la vista. Miedos que entristecen el corazón, decisiones que tomamos sin razón. Todo lo que pido es la verdad de tus labios, pero preferís ignorar. Pienso que no es justo, pero entiendo muy a mi pesar. Sería mas sencillo, si solo pudiéramos escapar. Cada uno por su lado, sin importar el pasado.