Extrañamente nos llega a todos el momento
en que las fichas se acomodan y descubrimos la verdad. O mejor dicho, abrimos
los ojos a lo que inconcientemente habíamos preferido no ver. Y ahí es donde
todo cambia.
Paradójicamente quienes se niegan a aceptar
la realidad, son aquellos que profesan sinceridad y amor puro. Encuentro fascinante
el momento en que noto o me hacen notar estas “verdades” que otros se niegan.
Encuentro repugnante encontrar a gente que considero “inteligente”, “capaz”, “de
valor”, negándose una realidad que va mas allá de ellos y que pronto golpeará
contra sus caras.
Cada uno elige. Y lo que no elige
concientemente, lo hace inconcientemente. Pero si lo pensamos un poquito, si
usamos la cabeza para lo que hay que usarla, tarde o temprano nos daremos
cuenta de lo que pasa. Tarde o temprano vamos a ser concientes de que tenemos
los ojos cerrados. Y finalmente tendremos que tomar la decisión de aceptar eso
que vemos o seguir negándolo. Pero ahora si, sintiendo que nos quema por
dentro.
Me pone triste darme cuenta, de que la
gente que tanto valoré, que tanto admiré, que tanto respeté, ha decidido ir por
el camino de la idiotez, el camino de la ignorancia, el patético camino de la
mentira.
Naturalmente, como es en mi, una vez que
soy conciente de estos “ciegos voluntarios” entre mis allegados, no puedo
evitar categorizarlos como “gente de relleno” o “que no valen la pena”. Y así
les pierdo todo respeto y cariño, simplemente dejan de importarme, simplemente
los dejo hacer su vida.
Así es como mucha gente se “pierde” para
mi. Una vez perdidos, ya no tengo nada para darles. Y ellos no tienen nada para
mi. Una vez allí, ya nada es igual, ningún sentimiento me acompaña por ellos.
No soy apegado. Una vez que todo se
termina, simplemente abro el tacho de basura y tiro lo que no sirve. Soy así.
Mi
primera impresión fue sorpresa. La segunda fue duda. Después me sentí
decepcionado. Recuerdo que hasta un poquito de lástima, llegué a sentir. Ahora
simplemente me das asco. Mañana probablemente termines en la vereda, esperando
a que el basurero pase a buscarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario