domingo, 19 de agosto de 2012

La cacería


“Y así, en un abrir y cerrar de ojos, todos habían desaparecido. Pero no fue por mí. No podía percibir a ninguno de ellos con mi olfato, y no había forma de que se hubieran alejado lo suficiente en una fracción  de segundo. Debieron recibir ayuda. No importa, no pueden escapar de mí. Nadie puede.

Las cenizas y el olor a carne chamuscada aun se sienten en el aire. Llevo semanas recorriendo este continente, pero no he logrado encontrar su rastro. Evidentemente han sido trasladados mas lejos de lo que pensé. Tienen que haber recibido ayuda externa. No creo que siquiera sigan en este mundo. Pero debo cerciorarme.

Ya nada podrá vivir jamás en este mundo. He acabado con todo. Esto es solo una roca muerta ya, una muy caliente. Hace días que pienso en este momento. Creo tener una idea de lo que debo hacer. No conozco los límites de mi poder, incluso no estoy seguro de tener límite alguno. Mi fuego puede quemarlo todo, absolutamente todo, incluso el tejido que le da forma a esta realidad.

Es el último de su mundo. Único en su especie. El primero que logra resistir mi fuego. Es fuerte. Es poderoso. Pero comienza a desesperar. Jamás vio algo como yo. Jamás imaginó su mundo hecho cenizas. Jamás imaginó que un simple hombre pudiera destruirlo todo en pocos segundos. Puedo oler su miedo. Intenta razonar conmigo. No lo escucho. Estoy muy concentrado en aumentar rápidamente la temperatura de mi mano. Su cuello no podrá resistir mucho más. Sus palabras se apagan. Todo él, se apaga.

Entre las cenizas de sus huesos, algo brilla. Es su corazón. No se porque lo hace. No entiendo como su corazón pudo resistir. No puedo explicar esta necesidad que siento dentro de mí. Tomo El enorme corazón entre mis manos, y sin siquiera dudarlo, lo devoro.

Ahora puedo entenderlo. Todo es mucho mas claro. Se lo que tengo que hacer. Ya no pueden escapar de mí. Voy a por ustedes, hermanos. Mi llama esta más encendida que nunca. El fuego abrazador de mi alma, de mi pueblo, acabará con todo. Voncar, Vergil, su fin esta cerca.

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