sábado, 6 de octubre de 2012

Cierre



Y como un trueno que nos sorprende en medio de la noche, un grito desgarrador proveniente del más profundo dolor del corazón, atraviesa mi pecho cortando mi garganta dejándome sin cuerdas vocales. De rodillas sobre la tierra húmeda, mirando al cielo con ojos cerrados, con mis puños apretando fuerte. Siento las gotas caer en mi rostro, siento la lluvia lavar mis heridas, siento la paz en medio de la tormenta.

Hubo un tiempo donde todo fue dolor, donde lo único que importaba, provocaba ese dolor. Hubo un tiempo en el que me mostraba feliz, porque no quería mostrar mis lágrimas caer. Hubo un tiempo en el que solo sabía vivir así, mintiendo, fingiendo, disimulando. Como bien dije, hubo un tiempo, en el que fui así, pero ya no.

Hoy decido ser libre. Libre de sentir lo que tenga que sentir. Libre de elegir el camino que mas desee. Hoy decido llevar mi vida por mi propio camino. Construir mi futuro paso a paso. Hoy decido que ya nadie más decide por mí. Ya no volveré a elegir por lo que otros piensen, vean, sientan o decidan.

Necesitaba este golpe de realidad. Necesitaba terminar con esto ya. Cuatro años, no más. Ahora puedo seguir mi vida en paz.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Confesión



Y que el mundo se vaya al re carajo. Que me importa. No tengo todo lo que quiero, pero tengo mas de lo que esperaba. Incluso mas del que creo merecer. Es lo que hay no? No puedo quejarme en verdad. Tuve mucho. Tuve mas de lo que hubiera creído que podía ser real, mas de lo que podía esperar de un sueño. Soy lo que soy y no puedo renegar de ello. No soy lo que esperaba, no aún. Se que puedo serlo, pero no hago nada para ello. Tampoco me preocupa demasiado. Mi cabeza esta en otras cosas actualmente. Creo que es la escusa mas reciente, la mas creíble, y hasta un poco de verdad tiene. Si tengo la cabeza en mil cosas, pero debería poder ponerla en orden. Además de que no debería aprovecharme de la situación, pero así soy yo. Siempre lo fui. Es como si estuviera en mi naturaleza, es automático. Inventé excusas durante tanto tiempo, para tanta gente, que ahora no puedo siquiera evitar inventarlas para mi mismo. Mi cabeza es una inagotable máquina. No para, no duerme, no frena, no se toma descansos. Esta todo el tiempo activa, todo el tiempo pendiente, expectante. Ya no se si puedo apagarla o si quiero hacerlo. Pero tampoco puedo pensar en eso. Mi “corazón” esta jugando conmigo. Me hace pensar, fantasear, idealizar, utopizar, cosas que no puedo alcanzar, cosas que no pueden pasar, cosas que ya no deberían estar. Pero es lo que tengo. Busco distraerme, busco salir de todo eso, busco tantas cosas. Y de repente me encuentro buscando algo que no había pensado buscar, pero lo estoy haciendo. Estoy buscando esas cosas que no deberían ocupar mi mente. Busco amor, cariño, sexo, pasión. Busco libertad, paz, tranquilidad. Busco caos, descontrol, anarquía sin consecuencias. Y por lo pronto no consigo otra cosa que problemas, dudas, inquietudes, tristezas. No soy lo que ven, no soy lo que muestro, no soy lo que creen. Soy mas y menos a la vez. Soy yo y soy otro. Busco la escusa de un alter-ego para no tener que hacerme cargo de lo que en verdad soy. Porque a veces creo o quiero una cosa, y al segundo siguiente quiero o creo todo lo contrario. Para justificar esto existe “el”. El es el “culpable” de todo lo que se supone que yo no hago. O de lo que no controlo, o de lo que sea. Soy lo que soy. Soy un buen pibe y un reverendo hijo de puta. Soy mucho y poco a la vez. Cuido, protejo y hago daño al mismo tiempo. Tengo mi ego, pero no me permito fanfarronear. Se que hay cosas que hago mal y que no debería, pero no siento culpa o remordimiento. Mi cabeza me hace ver las cosas como son, pero no hay conciencia alguna que me recrimine o me haga arrepentirme. Tengo algo de amor propio, me valoro lo suficiente, pero tengo un muy bajo autoestima. Soy tímido y cagón para todo tipo de contacto social, pero en cuanto tomo confianza puedo ser el mas abierto y confianzudo del mundo. Busco todas las opciones posibles, pero siempre se me pasan de largo las obvias. Puedo predecir a todo el que se me cruce, o por lo menos aparentarlo. Pero en cuanto me involucro de alguna manera con esa persona, pierdo toda capacidad racional y me vuelvo un pelotudo. Soy víctima de mis propias mentiras, enigmas, complejos, obsesiones y locuras. Morbos, fetiches, paranoias. Me persigo, me maquino, me hago la cabeza, me desvelo, sueño, pienso, fantaseo, ideo. Manipulo lo que puedo manipular por la sola razón de que puedo hacerlo, como si por poder hacerlo, me estuviera permitido. Veo las cosas mas efímeras de la vida irse entre mis dedos. Veo mi vida avanzar entre la oscuridad, en un camino escabroso y sin sentido. Veo que no estoy seguro de lo que quiero ni a donde lo llevo, pero voy, sigo caminando, porque tengo que hacerlo, porque es lo correcto, porque no me da el cuero para hacerlo de otra forma, y ni siquiera lo intento.