lunes, 30 de julio de 2012

Soy lo que soy

Sin siquiera avisar, un día al despertar, pude verlo ahí.
Sentado junto a mi cama, con la luz en la cara, esperando el mañana.
Y pude sentir, el jubileo venir, justo antes de que comenzara a reír.


Creo haber escrito esto hace una semana, tal vez más. Recuerdo lo que pensé y lo que sentí en ese momento. Ahora no estoy seguro de pensarlo de la misma manera. No estoy seguro.

Nunca dejo de ser yo. Pero por momentos me permito ser otro. O mejor dicho, ser él. A veces le doy más libertades de las que debería. A veces pienso, que en realidad, me doy más libertades a mi mismo, al permitirle salir. Por que él, no es otro que yo mismo. Solo que sin trabas, sin miedos, sin estúpidas barreras emocionales y/o sicológicas.

Pero liberarlo, o liberarme, siempre tiene sus consecuencias. Y debo vivir con ellas. Debo hacerme cargo. Y así lo hago. Porque cada vez que él esta libre, yo me siento completo. Siento que el mundo es mío. Siento que puedo con todo y que nada ni nadie puede conmigo.

Vale la pena el riesgo? Me pregunto esto siempre. Y no necesito responderme, puedo sentir como la satisfacción me abruma de solo recordarlo. Las repercusiones serán irreparables. No puedo evitarlo. No quiero evitarlo.

Soy lo que soy, y siempre lo seré. Sentado en esa silla, mirándome. Con la luz en la cara. Sintiendo la calma, antes de la risa.

martes, 17 de julio de 2012

Negación


Extrañamente nos llega a todos el momento en que las fichas se acomodan y descubrimos la verdad. O mejor dicho, abrimos los ojos a lo que inconcientemente habíamos preferido no ver. Y ahí es donde todo cambia.

Paradójicamente quienes se niegan a aceptar la realidad, son aquellos que profesan sinceridad y amor puro. Encuentro fascinante el momento en que noto o me hacen notar estas “verdades” que otros se niegan. Encuentro repugnante encontrar a gente que considero “inteligente”, “capaz”, “de valor”, negándose una realidad que va mas allá de ellos y que pronto golpeará contra sus caras.

Cada uno elige. Y lo que no elige concientemente, lo hace inconcientemente. Pero si lo pensamos un poquito, si usamos la cabeza para lo que hay que usarla, tarde o temprano nos daremos cuenta de lo que pasa. Tarde o temprano vamos a ser concientes de que tenemos los ojos cerrados. Y finalmente tendremos que tomar la decisión de aceptar eso que vemos o seguir negándolo. Pero ahora si, sintiendo que nos quema por dentro.

Me pone triste darme cuenta, de que la gente que tanto valoré, que tanto admiré, que tanto respeté, ha decidido ir por el camino de la idiotez, el camino de la ignorancia, el patético camino de la mentira.

Naturalmente, como es en mi, una vez que soy conciente de estos “ciegos voluntarios” entre mis allegados, no puedo evitar categorizarlos como “gente de relleno” o “que no valen la pena”. Y así les pierdo todo respeto y cariño, simplemente dejan de importarme, simplemente los dejo hacer su vida.

Así es como mucha gente se “pierde” para mi. Una vez perdidos, ya no tengo nada para darles. Y ellos no tienen nada para mi. Una vez allí, ya nada es igual, ningún sentimiento me acompaña por ellos.

No soy apegado. Una vez que todo se termina, simplemente abro el tacho de basura y tiro lo que no sirve. Soy así.


Mi primera impresión fue sorpresa. La segunda fue duda. Después me sentí decepcionado. Recuerdo que hasta un poquito de lástima, llegué a sentir. Ahora simplemente me das asco. Mañana probablemente termines en la vereda, esperando a que el basurero pase a buscarte.

sábado, 14 de julio de 2012

Palabras

Como hago para saber de donde salen las palabras?
Como me doy cuenta si son palabras que pienso o siento?

Si me salen espontáneas, entonces las siento; si las elijo cuidadosamente entonces las pienso.

Pero que pasa con las palabras que escojo cuidadosamente para no lastimar?
Acaso no son palabras que salen de un sentimiento? Palabras cuidadas para protejer?

Acaso las palabras de enojo no son aquellas que no pensamos y que soltamos agudamente?
Palabras que lamentamos y que en realidad no salen de nuestro corazón?

Como dibujamos entonces, la linea que separa las palabras sentidas de las pensadas?
Como sabemos si lo que decimos es producto de un deseo egoísta o de un sentimiento verdadero?

Como reconocer de donde provienen esas palabras?

Si buscamos ser felices y vivir plenamente, usamos nuestras palabras para construir el camino que nos llevara a ello. Es un deseo egoísta ser feliz? Deja de ser un sentimiento verdadero si manipulamos nuestras palabras para conseguirlo?

jueves, 12 de julio de 2012

Ultima sonrisa


Por que debería? Por que lo siento?  Por que significa hacer lo correcto? Acaso no tengo voz y voto sobre mi mismo? Por que debería respetar un dogma? Un estereotipo? Una “regla” socialmente preestablecida?

Soy libre de hacer cuanto quiera, de la misma manera que soy libre de pensar lo que se me ocurra. Obviamente hay leyes y verdaderas “reglas” que no puedo romper sin consecuencias “legales”. Pero eso no quiere decir que no pueda elegir que hacer con mi vida. Para donde llevarla, como “desperdiciarla” si así lo quisiera.

Y sin embargo aquí me encuentro. Acorralado, interrogado, presionado, encerrado. Los reclamos como municiones de armas que disparan a matar. Apuntando esta todo mi mundo, todos a mi alrededor. Buscando respuestas que no necesitan, que no tengo porque dar. Señalando con sus porcinos dedos, grasientos, sucios. Como si ellos no hicieran y pensaran cosas así. La única diferencia aquí, es que yo digo lo que pienso. Con total caradurez y despojado de toda vergüenza, para terror e indignación de mis acusadores.

Yo tuve una idea, una que otros habían tenido ya. Pero yo no tuve temor de gritarla. De hacerla real. De traerla al mundo como mi pequeño capricho y alimentarla con toda la porquería de este mundo. Y así creció. Amenazando sus pomposas vidas con su sola presencia. Una creación hermosa a mis ojos. Desfachatada e indigna para ellos.

Puedo ver el odio en sus ojos. La desesperación que acompaña a la incertidumbre de no saber como todo va a terminar. El deseo, el inmundo deseo de verme en el piso, pisoteado, arrancado de toda verdad, de toda vida.

Pero son ilusos, no entienden la magnitud de todo esto. No saben a lo que se han enfrentado. No tienen idea de quién soy, ni de lo que he creado. Soy el padre de la peor de sus pesadillas. Aunque mi sangre cubra el piso y mi corazón abandone toda fuerza para latir, lo que yo inicié no puede ser detenido. El fin es inminente. Puedo verlo, puedo sentirlo. Nada puede frenarlo. Todo su mundo se viene abajo.

Con mi último dejo de fuerza, me incorporo para mirarlos y dejo escapar una carcajada con mi último aliento. Para que ese sonido les quede grabado en sus mentes. Para que despierten en la noche con mi risa. Para que sea lo último que escuchen antes de morir. Para que jamás olviden a aquel hombre. Aquel hombre que derrumbó todo su imperio. Solo con una idea, una por la cual entregó la vida, con una obvia sonrisa.

Instinto

A veces no se quién soy. A veces simplemente me dejo ser. Me permito sentir como si no fuera yo. Me permito soñar, volar y disfrutar. Sobre todo disfrutar. De que? De cosas que normalmente no me permitiría. Cosas que tienen un alto riesgo según mi lógica, según mis razonamientos y análisis. Pero a veces ignoro todo eso. Porque creo que a pesar y en contra de todo pronóstico, puede resultar.

A veces las probabilidades no estan a fabor. A veces todo indica que no estas en el camino correcto. A veces todos te advierten y te previenen de tomar esa desición. A veces solo el instinto esta de acuerdo con vos.

Considero a mi instinto como uno de los dones mas grandes que la vida me dio. Lo valoro, lo respeto, lo uso como guía. He aprendido a reconocerlo, a obedecerlo. Siempre me ha llevado por buen camino. No creo que esta vez sea la excepción. Nunca me ha fallado. No lo hará ahora.