Asqueroso, repugnante. Nunca dejará de
serlo. Odio vomitar, pero no puedo evitarlo. Demasiada sangre. Mi mano aún
tiembla, siente el calor de su sangre.
Mi pié se siente húmedo…mierda, la sangre llegó a el. Vomito otra vez. El sabor
es horrible. Pero no puedo dejar de mirarla. Se vuelve más pálida a cada
segundo. Su sangre esta llenando el suelo. Me pregunto si se filtrará a través
del parquet. Debería revisar el techo de la planta inferior. Probablemente lo
haga después. Sus ojos parecen mirar algo en particular. Me da curiosidad, que
fue lo último que vio. Cual habrá sido el último pensamiento que cruzó su
mente. Necesito saber. No me importa la sangre, la curiosidad me mueve. Me
recuesto a su lado. Intento enfocar hacia donde ella mira. Puedo sentir la sangre
empapando mis ropas, llegando a mi piel. No estoy seguro, pero pareciera estar
mirando una rajadura en el techo. No lo pienso más de una fracción de segundo.
Me levanto, miro de cerca, extiendo mi mano, busco la rajadura con la yema de
mis dedos. Es recta, hay otras conectadas a ella. Es una trampilla. Corro a la
habitación contigua. Tomo una silla para poder llegar mejor. Mis dedos aún
tiemblan. Parecen entumecidos. Le clavé el cuchillo con mucha fuerza…muchas
veces. Casi no siento mis manos. Golpeó con fuerza. Parece que puedo vencer las
bisagras. Cedió! Abro por completo la trampilla. Parece ser un ático. Subo sin
pensarlo. Mis ojos tardan unos minutos en acostumbrarse a la luz. Parece lleno
de cajas y muebles viejos. Pero el olor es muy particular. Hay algo aquí. Algo
que no debería. Algo con un olor distinto al de la suciedad, el polvo y el paso
del tiempo.
Con pasos temblorosos avanzo en la
oscuridad. Me detengo. Escucho. Intento aguzar mi vista. Algo se movió por
allí! Al girar sobre mí para no perderlo de vista tropiezo. Caigo de bruces
sobre mi brazo izquierdo. Un dolor agudo me atraviesa el codo y siento como una
descarga eléctrica me recorre del hombro a la mano. El polvo me hace
estornudar. Casi no puedo ver. Mi cuerpo se siente pesado. Mi brazo izquierdo
no parece responder. Me giro para acostarme boca arriba. Intento respirar
calmadamente. Controlar el dolor. Unos minutos y ya me encuentro mejor. Puedo
percibir que no hay otros movimientos. Mis ojos se perdieron en una ranura en
el techo. Es extraño, no entra luz por ella. Aguanto la respiración. No es una
ranura. Es un ojo. Y me mira fijamente. Puedo sentir mi corazón golpear contra
mi pecho violentamente. Estoy seguro que cualquiera otra persona con los pies
descalzos sobre este suelo podría sentirlo. Me gustaría no mostrar miedo
alguno, pero de seguro eso ya se
percató de todo.
No estoy seguro cuanto tiempo permanezco
allí. No le he quitado la vista de encima ni un segundo. El tampoco lo ha hecho. Debo hacer algo pronto. O prepararme para
lo peor. No me importa que o quien sea. Nadie debe saber lo que ha ocurrido
hoy, aquí. No puedo dejar que me delate. Ella tuvo lo que merecía. Una fría y
afilada hoja directo a su estómago. Repetidas veces. Demasiadas ahora que lo
pienso. Pero es su culpa. Si tan solo no hubiera insistido. Me desquició. No
podía soportarla más. Tenía que hacer que se calle. Ella iba a volverme loco.
Debía frenarla de algún modo. Nadie puede saber. Debo arreglar esto cuanto
antes. Tengo que moverme. No puedo permanecer más aquí. No puedo dejar que esto
siga así. Hay que ponerle fin a esta maldita situación! VAMOS! DALE!! ACASO NO
QUERES VIVIR!? LEVANTATE RAPIDO, TOMA EL PUTO CUCHILLO Y TERMINA CON ESTO DE
UNA BUENA VEZ!! TAN DIFICIL ES!? A QUE LE TENES MIEDO!? ACASO DUDAS DE VOS
MISMO!?
Cierro mi puño derecho. Siento la fuerza
dentro de mí. Soy dueño de mis acciones nuevamente. No me tomó más de dos
segundos. Rodé sobre mí, ahora, inútil brazo izquierdo y me dejé caer por la
trampilla mientras me sostenía con la derecha para frenar el impacto de la
caída y preparar el cuerpo. Logré llegar al suelo. Tomé el cuchillo velozmente
y miré atentamente la trampilla en el techo. Mis manos ensangrentadas mancharon
todo el techo. Tengo mucho para limpiar. Parece que afuera comenzó a llover.
Puedo ver un relámpago en la ventana por el rabillo de mi ojo. Escucho el
trueno un instante después. Se produce un cortocircuito. Todo se vuelve
oscuridad. Mala suerte? O acción premeditada? No me permito moverme. No corro
la vista de la trampilla. A pesar de no ver nada, estoy seguro que si eso baja de allí, me daré cuenta.
Respiro silenciosa y profundamente. Mis
músculos están tensos. Pero listos para moverme. Acaricio suavemente el aire
con la hoja del cuchillo. Puedo sentir como baja lentamente por la trampilla.
No sabe que estoy allí. Siente mi presencia. Pero no puede verme, como yo
tampoco a el. Pero percibo sus movimientos. Esta quieto, mirando a todos lados.
No parece haber notado el cuerpo de ella delante de él. Un paso mas y sentirá
su sangre. Ese es mi momento. Se acerca. Se que esta mirando en dirección a mi.
Se que va a hacerlo. Puedo sentir su miedo. ESTA AQUÍ! LO VA A HACER! SI!! LO
HIZO!! LO LOGRE!!! AH! DUELE!! QUE CARAJOS!?
Las luces vuelven repentinamente. Puedo
verme. Me estoy mirando. No entiendo que sucede. Logré clavarle el cuchillo.
Pero…mierda, siento un dolor en mi vientre, una puntada profunda. El
cuchillo…lo tengo clavado. Levanto la mirada buscándolo. No hay nadie allí.
Estoy solo. Hay un espejo en la pared. Puedo verme reflejado en el. Que fue lo
que paso? No lo entiendo. Siento mis rodillas flaquear. Los parpados me pesan.
Casi no siento el golpe contra el suelo. Tampoco siento la húmeda sangre que
allí había. Me siento mareado. Ella esta ahí. Puedo verla parada junto a mi. Se
acerca. Me dice unas palabras al oído. Me da un beso en la mejilla. Sonríe.
Ahora todo tiene sentido. Es el fin. Llegó mi fin. Nunca debí esperar tanto
tiempo para concretar mi plan. No debí dejarla vivir tanto tiempo. Sabía que
lograría volverme loco. Solo que no pensé que ella me odiaba mas que yo a ella.
No pensé que ella sería capaz de dañarme. Nunca pensé que ella envenenaría mi
comida. Hay tanto que no creí posible. Pero ahora ya es tarde. Ella ganó.