martes, 29 de mayo de 2012

Peligrosas Ideas


Sinceramente no me creo una persona peligrosa. Pero si que mis ideas pueden llegar a ser terriblemente desastrosas.

Por que creo esto? Bueno, pensemos primero en las circunstancias que nos llevan a pensar este tipo de ideas. Situaciones que no podemos controlar, cuando estamos fuera de nuestros cabales, cuando no somos concientes de lo que hacemos, etc.

Hace casi cuatro años yo decidí quitar de mi vida todo vestigio y/o posibilidad de no poder ser conciente de mis actos. Decidí que quería poder tomar todas mis decisiones estando completamente seguro, sin nada que obstaculice mi  razón.

Alguien ebrio puede culpar a la bebida, habiendo consumido estupefacientes podría alegar que estaba bajo sus efectos y lo que decía/hacía fue producto de ello.

Pero yo no soy así. Yo no consumo este tipo de cosas. Abandoné todo lo que pudiera tergiversar la realidad frente a mis ojos. Todo aquello que pudiera darme una excusa para no hacerme cargo de mis actos.

Entonces que soy, si no una persona que es completamente conciente de sus decisiones y actos. Una persona racional. Una hombre que busca no engañarse a si mismo. Un ser de ideas puras, salidas de su propia mente, de su propia locura.

Y donde esta el peligro de los pensamientos de esta persona? Muy simple, si yo cometo un acto de violencia, nadie puede decir que es culpa del alcohol, las drogas, ni nada parecido. Si yo hago algo despreciable o que causa dolor a otra persona, entonces soy conciente de ello. Si soy una persona racional, todos mis actos son previamente analizados cual movimiento de ajedrez. Obviamente puedo llegar a reaccionar por despecho, por bronca, incluso dejarme llevar por una determinada situación. Pero la verdad es que no suelo hacer eso, puede parecer que me dejo llevar, pero en realidad se bien a donde estoy yendo o lo que estoy dejando que pase.

La realidad es que desde hace un buen tiempo ya, también estoy buscando ser sincero con quienes me rodean. Incluso con quienes trato a diario. Pero esto solo confirma lo que dije en un principio. Si en el último tiempo le dije a alguien que lo apreciaba, entonces fue en serio. Si le dije a alguien que no lo soportaba, también. Si lastimé a alguien, sabía lo que estaba haciendo, el dolor que estaba causando.

Entonces, no soy una persona peligrosa, soy una persona consiente, sincera, racional. Pero mis ideas, lo que pienso, eso si puede ser peligroso. Porque si algún día se me ocurre dañar a alguien, entonces quienes me conocen sabrán que lo estoy haciendo adrede y que no me arrepiento de ello.

No soy una persona peligrosa, pero mi mente, mi mente tiene su propio mundo, y en mi mente, se desarrollan las más desquiciadas y peligrosas ideas.

Creo haber escuchado o leído que las ideas no pueden matarse. Que las ideas son lo más peligroso que hay en el hombre, ya que pueden contagiarse rápidamente y provocar una revolución. Creo que es verdad, creo que las ideas son nuestras armas, y nuestra mente la peligrosa fábrica de dicho arsenal.


16:23 del 29 de mayo de 2012

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