Será posible que no me dejes tranquilo,
miro sobre mi hombro y te encuentro espiando,
siento tu respiracion, que con susurros
me dice que no haga.
Será que no puedo librarme de tí,
estamos atados de por vida, y ni así
logro que te rindas y me dejes vivir,
porque así, no puedo ser feliz.
Será que el destino nos atrapó,
no dejará que nos soltemos sin razón,
estoy condenado a verte en cada espejo,
en cada oración.
Será que en realidad no puedo dejarte,
y me escuso culpándote a vos.
Será que soy yo, quién te espía y te persigue,
quién te susurra y busca tu calor.
Será que me conquistó tu sonrisa,
y el no haber podido decir adiós.
Esto lo escribí ayer 11 de abril de 2012 a las 18:44 antes de salir a trabajar.