jueves, 9 de agosto de 2012

Despertar en mi hogar


Hoy desperté y lo vi. Desde mis pies y hacia el horizonte, el suelo que se extiende ha sido quemado desde sus cimientos. La tierra esta muerta, aún caliente cual roca volcánica, con llamas que sorprenden al viajero distraído. Puede verse la desolación del paisaje y hasta sentirse el aire viciado, muy caliente como para respirar. Puedo ver la agonía que sufrió esta tierra, las cicatrices que no cierran. Y aún así, me siento en casa.

Me despierto otra vez, y mi cuerpo ya no es mío. Veo a través de unos ojos que no me corresponden. Soy una criatura, pequeña, frágil, asustadiza. Puedo sentir el peligro, el miedo que acecha tras cada sombra. Siento mis pensamientos cruzar velozmente por mi cabeza, tomando las decisiones necesarias a cada momento, sin dudarlo, sin perder tiempo. Soy acechado, criaturas más grandes, depredadores, una naturaleza hostil. Debo sobrevivir, debo escapar. Y aún así, me siento cómodo.

Al fin despierto. Mi mente esta en calma, mis ideas claras. Siento que dormí muchas horas, que descansé tanto como es debido. No me equivoco, realmente lo hice. Me tomo unos segundos, los recuerdos vienen a mí. No tengo nada que repensar. Estoy seguro. Las cosas deben ser así. Inconcientemente, en sueños tal vez, he tomado mi decisión. No estoy hecho para esto, no puedo seguir. Lo disfruté, lo quise, lo merecía tal vez? Fui sincero, fui verdadero. Sentí y creí que era lo correcto. Lo viví y fui feliz. Pero esto no es para mí.

Todo esta a oscuras, pero conozco este lugar, es mi hogar. Me siento cómodo de estar en casa.

2 comentarios:

  1. genial llegar al laburo y leer esto =)

    ResponderEliminar
  2. esta bueno teo, no te puedo decir que lo comparto, pero creo recordar que en algún momento pasado de mi vida lo sentí.

    ResponderEliminar