miércoles, 22 de febrero de 2012

Coloquio


T: Permiso.
J: Adelante, pasa tranquilo. Te estaba esperando.
T: Si? Por que?
J: Nada, solo quería hablar con vos.
T: Vos? Hablar?
J: Si. Se que no suelo hacerlo a menudo pero..
T: No soles hacerlo? Vos no hablas. Solo criticas. Solo te reís. Solo competís contra mi.
J: Es verdad, no voy a negarlo. Pero tenes que reconocer que mis criticas, son bastante constructivas..
T: Constructivas?
J: Bueno, si. A mi modo, claro esta.
T: Si claro, como digas. De que queres hablar?
J: De vos. De nosotros.
T: Ajam, y que es lo que queres saber específicamente?
J: Como estas?
T: Como estoy?
J: Si, como estas?
T: Estoy bien, gracias. Y vos?
J: Yo estoy perfecto.
T: Bárbaro, me alegro tanto.
J: Noto un poquito de hostilidad. Me equivoco?
T: No, por favor, por que sería hostil con vos?
J: Francamente, no tengo idea.
T: Entonces, por que lo decís?
J: No por nada, solo me pareció que tu tono era un poco sarcástico.
T: Y hasta un poco cínico, no?
J: Si, puede que si.
T: Bienvenido a mi mundo entonces.
J: Hahaha, siempre tuviste un gran sentido del humor. Creo que es tu mejor característica.
T: Definitivamente no es la tuya.
J: Ouch, eso fue rudo de tu parte.
T: No, eso no fue ni siquiera una mínima fracción de lo rudo que puedo llegar a ser.
J: Ah, por favor. Podes mentirle a cualquiera, menos a mi. Y lo sabes muy bien.
T: No me crees? No crees que pueda hacerlo?
J: Para nada. Vos y yo sabemos muy bien como son las cosas. Nos conocemos lo suficiente.
T: Ah si?
J: Si.
T: ...
J: Que te parece si dejamos las hostilidades de lado y nos ponemos serios?
T: Vos, serio?
J: Basta con eso. Seamos francos. No podemos mentirnos y por mas que lo intentemos, engañarnos el uno al otro, apenas dura.
T: Que pretendes entonces?
J: Pretendo que tengamos una charla sincera, donde podamos exponer cada uno su punto de vista y debatir algunas cosas.
T: Por que querrías hacer eso? Digo, después de tanto tiempo haciéndolo a tu manera...por que ahora queres debatirlo conmigo?
J: Buena pregunta. La verdad es que llegamos a una etapa donde ya no puedo hacer lo que quiero, no de la forma en que antes lo hacia.
T: Ajam..
J: La cuestión es, que creciste, crecimos. Y eso quiere decir que te volviste mejor en algunas cosas.
T: O sea, que estas perdiendo terreno.
J: O sea, que yo también me volví bueno en otras cosas.
T: Estas seguro de que el hecho de que hayas querido hablarme cara a cara, de forma honesta para compartir opiniones y llegar a una solución juntos, no es un indicio de que estas perdiendo terreno?
J: No. En realidad solo significa que estoy abarcando nuevos terrenos. Nuevas formas de obtener lo que quiero, nuevas formas de negociar.
T: ...
J: Mira, es simple. Vos aprendiste, yo aprendí. Vos creciste, yo crecí. Antes hubiera tomado las riendas del caballo de ser posible o saboteado tu plan. Ahora intento llegar a un acuerdo. Estoy adaptándome a las nuevas reglas del tablero.
T: Y yo?
J: Y vos también lo estas haciendo. Mirate, hubieras aceptado tan facilmente sentarte a hablar conmigo? Hubieras aceptado siquiera escucharme tanto?
T: Es un buen punto.
J: Exacto. Lo que intento decir es que...al crecer, al aprender, al madurar, el tablero en el que nos movemos, se amplió, cambió sus reglas, incluso sus fichas. Todo el juego y la forma en que nos movemos en él, cambió.
T: Entonces tenemos que aprender las nuevas reglas, ver los nuevos posibles movimientos, los nuevos obstáculos.
J: Exacto! Hay dos cosas que jamas van a cambiar entre nosotros.
T: Nuestra eterna pelea por la corona..
J: ..y nuestra hermandad contra todo lo que se nos oponga.
T: Okey. Ahora si tenes mi completa atención.
J: Perfecto. Entonces relajémonos un poco, dejame que nos sirva algo para tomar y decidamos nuestro juego.
T: Eso sería genial.

3 comentarios: