Yo sabía. Estaba seguro. Moría por verte una vez más. Sentía que hoy, tendría una posibilidad. Sabía que no debía permitírmelo. Pero el anhelo fue más fuerte que yo.
Y te vi. Y los vi. Pude notar que estaban tomados de la mano. Y ya lo sabía. Ya sabía que así seria. No había forma de que fuera distinto. Pero el deseo era más fuerte que yo.
Y recordé, que yo sabía que así iba a ser. Ya lo había previsto. Y tuve que tragarme la angustia. Y camine. Sintiendo una aguja atravesada en mi corazón. Porque fui débil, sí, yo.
Y quisiera olvidarte. Pero hasta en sueños te veo. Quisiera hablarte. Pero vos ya estas recorriendo el camino que elegiste. Desearía poder arrancarte de mí. Pero tu recuerdo es más fuerte.
El sol no pudo mostrar su radiante belleza esta vez. Quiso ignorar. Deseo hacer como si nada y pasar desapercibido. Pero ninguno de los dos pudo evitar mirar. Y ninguno de los dos pudo la vista del piso levantar.
Ya no me ilumina. Ya no me va a iluminar. Este sol ya no está en mi camino. Solo la oscura noche parece mirarme.
He de aceptar muy a mi pesar. Que las cosas no siempre salen mal. A veces, salen peor.
Cosas de la vida. Cosas que pasan. Amores no correspondidos. Amores que se te meten en el corazón y nada los puede sacar. Una linda noche, que se me hizo amarga. Pero es mi culpa. No pude centrarme y me deje llevar. Qué le vamos a hacer.
Siendo la 1:45 del 11 de febrero de 2012, guardo, publico y me voy a ver una peli.
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