Y después de una larga espera, el radiante sol se hizo presente, al principio se asomo tímidamente, despacio y con cautela. Pero finalmente se dejo llevar y mostró todo el esplendor de su grandeza. Inundo todo al alcance de la vista, con luz y calidez. Renovando la fuerza que llena los corazones de esperanza.
Ya quedo atrás la fría y desolada noche. Reino de las sombras, de la estremecedora voz del viento y la envidiada luna. Solo bestias despojadas de sus almas se atreven a recorrer los lúgubres lindes de la noche. Solo aquellos que se alimentan del miedo pueden sobrevivir a tal cruel oscuridad.
10/06/2011 - 02:55
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