Odio a ese
gato. Siempre me despierta por la mañana y me molesta a la noche cuando quiero
dormir. Sus pelos están por todos lados, no lo soporto. Pero la abuela lo
adora, y le permite hacer lo que quiera. Odio a ese gato. Y él lo sabe. Me ataca
al pasar a su lado. Como si fuera el amo y señor. Al maldito le gusta dormir en
mi cama cuando no estoy. No lo soporto. Y ella lo adora. A mis hermanos no parece
molestarlos. La tiene conmigo, yo lo sé. Odio a ese gato.
Otra vez.
Ese gato está buscando a Lester. Lo he estado observando. Nunca vi que buscara
a Jeeves y ciertamente no me busca a mí. Siempre usa su almohada para dormir.
Le he visto atacarlo cuando pasa a su lado, pero se cuida de que la abuela no
lo vea. Otra vez. Las alergias terminaran por matar a Lester. O el terminará
por matar al gato. Puedo verlo en sus ojos. El odio crece a cada día. Ese gato está
tentando su suerte. Sería interesante ver a Lester arrebatarle todas sus vidas.
Otra vez. Lester pateó al gato. La abuela está furiosa. Sería interesante ver cómo
termina todo esto.
Fue
divertido. Solo necesité golpearlo un par de veces. Las piezas saltaron hasta
mi cara y se esparcieron por todo el cuarto. No puedo esperar a ver la cara de
Manny cuando le de todas las partes sueltas. Será divertido. No entiendo que
tiene Lester con el gato. La abuela va a castigarlo. Me pregunto qué sentirá al
golpearlo. Podría ser divertido.
Mataría a
ese gato. Por su culpa la abuela me castigó. Tuve que sacar toda la maleza del
jardín. Me arden las manos. Al entrar al cuarto, el gato se levantó de mi
almohada y se fue muy tranquilo. Quiero matar a ese gato. Darwin se rio de mí.
Me contó con detalle como el gato se refregó en mi cama después de haber
cagado. Incluso se subió a mi repisa y tiró mis soldaditos de plomo. Voy a
matar a ese gato.
Esto se
pone cada vez mejor. Lester en el jardín castigado. Jeeves rompiendo un juguete
prestado en la sala. Tomé un pedazo de mierda de la caja del gato y lo refregué
por su cama. Después tiré algunos de sus soldaditos de la repisa. Pero se pone
aún mejor. Unos minutos antes de que Lester entre al cuarto, el gato entró y se
subió a su cama. Y como por arte de magia, decidió irse cuando mi hermano
llegó. No podría haber salido mejor.
Podría ser
divertido. Darwin tuvo la idea de ir al granero mientras la abuela dormía la
siesta. Nunca nos deja jugar allí. Darwin dijo que, si volvíamos antes de que
despierte, nunca lo sabría. Lester estaba muy molesto con el gato, parece que
manchó su cama. El granero es divertido. Tiene muchas cosas viejas. Hay todo
tipo de herramientas. Lester encontró una red de pesca muy fina. Darwin me paso
una pala grande y pesada. Dijo que seguro no podía usarla como martillo. Esto
es divertido.
Logré
llevar a mis hermanos al granero. Hay muy buenas cosas allí. Estábamos jugando
con las herramientas, cuando lo vi. Antes de salir dejé la puerta abierta. Calculé
que se escaparía. Tal vez podríamos perseguirlo o simplemente perderlo. Pero el
decidió seguirnos.
Jugar en el
granero mientras la abuela dormía, no parecía una gran idea. Pero todo cambió
al verlo pasar a mi lado. Se escapó de la casa y el maldito vino a buscarme. Sentí
un calor recorrer mi cuerpo. No pensé. No dudé. Le tiré la red encima. Grité.
Tenía los
brazos cansados. Esa pala pesaba bastante. Me detuve al ver que el gato entró
al granero. Lester le tiró la red que tenía y me gritó. Darwin comenzó a reír. Levanté
la pala lo más alto posible y la hice caer con todas mis fuerzas. Fue muy divertido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario