viernes, 27 de noviembre de 2015

The crazy adventures of Jeeves, Lester & Darwin

Odio a ese gato. Siempre me despierta por la mañana y me molesta a la noche cuando quiero dormir. Sus pelos están por todos lados, no lo soporto. Pero la abuela lo adora, y le permite hacer lo que quiera. Odio a ese gato. Y él lo sabe. Me ataca al pasar a su lado. Como si fuera el amo y señor. Al maldito le gusta dormir en mi cama cuando no estoy. No lo soporto. Y ella lo adora. A mis hermanos no parece molestarlos. La tiene conmigo, yo lo sé. Odio a ese gato.
Otra vez. Ese gato está buscando a Lester. Lo he estado observando. Nunca vi que buscara a Jeeves y ciertamente no me busca a mí. Siempre usa su almohada para dormir. Le he visto atacarlo cuando pasa a su lado, pero se cuida de que la abuela no lo vea. Otra vez. Las alergias terminaran por matar a Lester. O el terminará por matar al gato. Puedo verlo en sus ojos. El odio crece a cada día. Ese gato está tentando su suerte. Sería interesante ver a Lester arrebatarle todas sus vidas. Otra vez. Lester pateó al gato. La abuela está furiosa. Sería interesante ver cómo termina todo esto.
Fue divertido. Solo necesité golpearlo un par de veces. Las piezas saltaron hasta mi cara y se esparcieron por todo el cuarto. No puedo esperar a ver la cara de Manny cuando le de todas las partes sueltas. Será divertido. No entiendo que tiene Lester con el gato. La abuela va a castigarlo. Me pregunto qué sentirá al golpearlo. Podría ser divertido.


Mataría a ese gato. Por su culpa la abuela me castigó. Tuve que sacar toda la maleza del jardín. Me arden las manos. Al entrar al cuarto, el gato se levantó de mi almohada y se fue muy tranquilo. Quiero matar a ese gato. Darwin se rio de mí. Me contó con detalle como el gato se refregó en mi cama después de haber cagado. Incluso se subió a mi repisa y tiró mis soldaditos de plomo. Voy a matar a ese gato.
Esto se pone cada vez mejor. Lester en el jardín castigado. Jeeves rompiendo un juguete prestado en la sala. Tomé un pedazo de mierda de la caja del gato y lo refregué por su cama. Después tiré algunos de sus soldaditos de la repisa. Pero se pone aún mejor. Unos minutos antes de que Lester entre al cuarto, el gato entró y se subió a su cama. Y como por arte de magia, decidió irse cuando mi hermano llegó. No podría haber salido mejor.
Podría ser divertido. Darwin tuvo la idea de ir al granero mientras la abuela dormía la siesta. Nunca nos deja jugar allí. Darwin dijo que, si volvíamos antes de que despierte, nunca lo sabría. Lester estaba muy molesto con el gato, parece que manchó su cama. El granero es divertido. Tiene muchas cosas viejas. Hay todo tipo de herramientas. Lester encontró una red de pesca muy fina. Darwin me paso una pala grande y pesada. Dijo que seguro no podía usarla como martillo. Esto es divertido.


Logré llevar a mis hermanos al granero. Hay muy buenas cosas allí. Estábamos jugando con las herramientas, cuando lo vi. Antes de salir dejé la puerta abierta. Calculé que se escaparía. Tal vez podríamos perseguirlo o simplemente perderlo. Pero el decidió seguirnos.
Jugar en el granero mientras la abuela dormía, no parecía una gran idea. Pero todo cambió al verlo pasar a mi lado. Se escapó de la casa y el maldito vino a buscarme. Sentí un calor recorrer mi cuerpo. No pensé. No dudé. Le tiré la red encima. Grité.
Tenía los brazos cansados. Esa pala pesaba bastante. Me detuve al ver que el gato entró al granero. Lester le tiró la red que tenía y me gritó. Darwin comenzó a reír. Levanté la pala lo más alto posible y la hice caer con todas mis fuerzas. Fue muy divertido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario