Hoy estuve releyendo algunos viejos textos míos que están entre mis notas del facebook. Se siente distinto y a la vez familiar. No soy exactamente la misma persona que era ayer, pero mantengo la esencia. Es raro reencontrarme tiempo después y revivir esas sensaciones que me llevaron a expresarme con palabras la primera vez. Es extraño verlo desde el punto de vista que tengo ahora y aun así entenderme perfectamente. Creo que si uno no se esfuerza y no se preocupa lo suficiente, nunca llega a conocerse a sí mismo en realidad. Uno termina sorprendiéndose de sus propias acciones, decisiones, sueños y deseos.
En mi caso particular creo que con el tiempo llegue a conocerme a mí mismo más de lo que mi cordura pudiera soportar. Incluso más de lo que hubiera elegido de haber tenido la posibilidad de "limitarme". Cuando era chico (y aun ahora) no podía estar solo, o mejor dicho, no quería estar solo. Me aburría, me desagradaba. Siempre busque estar acompañado. Distintos obstáculos en mi infancia me llevaron a brindarme compañía por mí mismo. Así, creo, empecé a conversar con mi mente. Estoy seguro que todos nos decimos cosas a nosotros mismos en nuestras cabezas, pero para mí no era simplemente eso. En mi cabeza estaba un distinto "yo", con quien compartía todo tipo de opiniones y pensamientos. Recuerdo que vivía desafiándome y apostando sobre los resultados (aun hoy lo hago).
Debo decir que forje una poderosa relación con este otro "yo". Compartíamos nuestro "espacio mental", pero opinábamos distinto. Siempre discutíamos sobre todo, buscando una respuesta a los problemas o situaciones que se me presentaban...que se nos presentaban. Nunca más estuve solo. Si me he sentido solo, uno puede sentir eso en distintas ocasiones y por razones distintas. Pero yo sabía que éramos dos viviendo ahí, compartiendo cada experiencia, cada situación, todo. Muchas veces bromee sobre esto, pero la realidad es que él siempre me acompaña. No somos iguales, no pensamos igual, no nos gustan las mismas cosas, pero sabemos coincidir...o por lo menos aprendimos a hacerlo. Creo que esta es la mayor razón por la cual soy extremadamente paradójico.
El desarrollar todo aspecto de mi vida como si fuéramos dos dentro de mi cabeza, me brindo muchas posibilidades beneficiosas, al igual que muchos problemas. He aprendido a ser neutral, a dejar todo tipo de sentimientos o prejuicios para poder observar objetivamente y analizar de forma correcta. Esto me permitió, a lo largo de mi vida, diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal. Así logre tomar importantes decisiones, ver mis propios errores y juzgar imparcialmente. Por otro lado tengo una importante cantidad de noches de insomnio porque él no tiene sueño y no deja de hablarme. Hemos tenido guerras encarnizadas por estar cada uno firme en un extremo y no ceder ante el otro. Incluso he vivido momentos donde él se hizo cargo de "la nave".
Tan solo me sentí en mi infancia que termine creando un alter ego en mi mente solo para que me haga compañía? No lo sé, pero no me arrepiento, creo que fue de gran ayuda y sinceramente, no creo que hubiera llegado hasta acá si él no me hubiera acompañado. Mas allá de que cada uno tenga su forma de ver las cosas, con el tiempo aprendimos a mantener un equilibrio entre ambos. Me considero privilegiado y que poseo una valiosa herramienta. Me costó bastante, pero realmente creo que todo valió la pena.
Así es como aprendí mas de mi mismo y llegue a conocerme más de lo que creo que debería. Así es como puedo verme en viejos escritos donde ya no coincido con la idea general o con alguna en particular, pero sigo viéndome ahí, porque son mis pensamientos y mi forma de ver las cosas las que están plasmadas allí.
Les dejo uno de estos escritos que leí durante la tarde. No tengo la fecha exacta pero data de mediados del 2009 o incluso antes:
Esperando que la penumbra se disipe, tan rápido como el calor de tu cuerpo, el cual me abandono hace tiempo ya.
Lo que parecía eterno, se volvió inmediato y termino por comenzar una pesadilla sin fin.
La vida se volvió monótona y vacía. El tiempo solo pasaba, como una agónica caída sin golpe final.
El mundo se volvió inútil, sin sentido alguno. Un destino de infinito pesar, del cual es imposible escapar.
Nada mas había, nada mas pasaba. Todo era inútil, todo quedaba. Sin principio ni fin.
Solo acompañado por el tiempo. El maldito tiempo que solo pasaba, haciendo de la espera aun peor.
Una espera que nunca acabaría. Una espera que jamás empezó. Una espera que ni la muerte detendría.
Mis ojos cegados por las lagrimas derramadas por tal cruenta conciencia no pudieron ver.
La simple ilusión de una esperanza errada, de una espera ficticia, una satisfacción subconsciente.
Imposible reconocer la realidad de la imaginación. Imposible terminar esa vida inestable.
Imposible escapar a algo que no se puede ver. Imposible escapar a algo que creemos tener.
Esperando por siempre, engañado por mi propio subconsciente, perdido en mi mente, olvidado por todo.
La intangible idea que mantiene unida a la nada en un todo. Un todo sin valor alguno. Una nada que solo queda.
Un tiempo sin fin que nada trae, pero que todo lo es. Una idea tonta en una mente corta.
Perdido en la bruma, la misma que me mantiene con vida, la que convierte mi todo en un mundo irreal.
Acabando por ser nada.
Siendo las 4:47 del 25 de enero de 2012, guardo, publico y me voy a dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario