lunes, 6 de mayo de 2019

Una vez al año?


Treinta y uno. Cinco fernets. Novia, trabajo, salú’ (ponele). Voy bien. Me siento bien. La vida va bien. Capaz estamos en medio de una “macrisis”. Capaz que medio país (o más) la están pasando mal. Capaz que el mundo se esta yendo a la verga. Pero estoy bien. La estoy pasando bien. Tengo laburo, a veces mucho, a veces poco. La mayoría de las veces goma, pero siempre aprendiendo algo más. Capaz es porque no me importa nada de lo demás. Capaz es porque no me permito (o quizás ya no puedo) hacerme drama. Capaz estoy cansado de quejarme o de escuchar quejas. Capaz estoy cansado de esperar o de esforzarme por ser un granito de arena en medio del desierto. Capaz estoy ebrio y ya nada importa.
Me siento bien. Esa es la verdad. Siento que trabajo como cualquiera y soy solo un número en una gran empresa. Pero se que la gente que tengo a mi alrededor aprecia lo que hago y el esfuerzo que pongo. Se que el lugar que tengo me lo gané con mi propio sudor y haciendo lo que nadie más hace en el momento justo. No soy idiota (no tanto al menos). No trabajo al pedo. Y si quiero hacerme notar, lo logro. Es como soy. Es como hago las cosas. No laburo al pedo. Hago que se note. Hago lo posible para hacer lo mejor posible. Y al mismo tiempo hago lo posible para que se vea, sin ser una propaganda en lo alto de un puente.
Siento que estoy viviendo bien. Siento que tengo una buena vida. Siento que puedo lograr lo que quiera. Se que puedo lograr lo que quiera. Pero sé que no quiero cualquier cosa. Se que no se que quiero exactamente. Se que quiero ser feliz. Se que quiero vivir tranquilo. Se que hago lo posible por eso. Se que es lo único que importa. Se que es lo que necesitan quienes dependen de mí.
Soy feliz. Realmente lo soy. Se que no escribo igual que cuando no lo era. Se que hay mejor contenido en la tristeza. Se que de ahí salen los mejores resultados. Los escritos que todos quieren. Pero la posta es que ya no me salen. No de esa forma. No tengo ganas de escribir. Es algo que quiero, pero es algo que no me sale. Se que tengo un hermoso grupo de gente que me lee (o me leía), pero lamento decirles que no se, no tengo lo que hace falta para escribir. No porque no sepa como hacerlo, no porque no tenga ideas. Es el simple hecho, la simple realidad, eso que nos vendieron en miles de películas, ese estereotipo barato, pero tan real, tan real que no lo pueden entender. Solo puedo escribir de verdad cuando sufro. Cuando la vida no tiene sentido. Cuando no encuentro respuestas. Cuando realmente necesito manotear para no ahogarme.
Es lo que soy. Es lo que vivo. No me arrepiento. Me siento bien conmigo mismo y con mi vida. Capaz no soy lo que quisiera. Capaz no tengo todo lo que me gustaría. Capaz no logré todo lo que me propuse ni lo que me hubiera gustado. Pero estoy bien. Me siento bien. Si, lo sé. Este mensaje de positivismo es una verga. Yo también lo pienso. Es lo que tengo por ahora. Es lo que puedo darles. No es todo, pero es lo que tengo ahora mismo. Porque estoy bien. Porque es lo que me sale. Y porque es lo que puedo darles. Me gustaría llenarlos de mil historias e ideas, luchas mentales, dramas, histerias, locas aventuras. Pero no las tengo. O si, pero no me salen ahora. Ahora y desde hace tiempo. Ahora y por más tiempo. Es lo que hay. Acéptenlo, de la misma forma que intento yo aceptarlo. De la misma forma que lo acepto.
Se que es decepcionante. Pero es lo que hay. Si se preocupan por mí, si les intereso, entonces entenderán. Entonces aceptarán. Se que no es fácil. Les aseguro que para mi tampoco. Me encantaría. Se los juro. Quiero ser escritor. Quiero darle al mundo una nueva saga para emocionarse, para enviciarse, para querer vivir. Un nuevo mundo. Una nueva historia. Giros. Peligros. Amores. Odios. Todo. Pero no puedo. No sale ahora. Estoy bien. Mi cabeza esta en otro lado. Esta en mi vida. Y mi vida va bastante bien. A pesar de todo. A pesar de todo lo que pasa a mi alrededor. A pesar de lo que pasa alrededor de todos. Estoy bien. Me siento feliz. Un nuevo año. Más expectativas. Más proyectos. Mejores. Mas experiencias. Mejores. Mas de todo. Mejor.
Me encantaría traerles una historia de verdad. Posta que sí. Hace meses, no se cuántos. Tengo ideas, tengo historias. Creo tener la forma de traerlos. Revivir este puto blog. Pero no puedo. No me sale. Uso mi tiempo de otra forma. No se que decirles.
Ya casi no tengo rencores. Me hace feliz ver que la gente sigue con su vida y está bien. Me hace bien ver que ya casi nadie cree en los monstruos. Me parece que nos hace bien a todos. La vida es lo que es. Con lo bueno y con lo malo. Es la que nos toca. Pero también la que elegimos. Porque lo hacemos. Al decidir. Al mentalizarnos en lo que queremos y en lo que importa. Todos hacemos nuestro propio camino. Y de la misma forma cavamos nuestra propia tumba.
Gracias a los que están. Gracias a los que fueron. Gracias a los que son. Espero todos tengan lo que buscan. Si, un puto mensaje positivo. Un cliché de la vida. Una refregada de mierda en la cara. Pero si no podemos dar al menos eso. ¿Qué carajos vamos a dar?


No necesitamos ser héroes de nuestra propia historia. Con aceptar quienes somos y lo que elegimos hacer, basta.

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