Ojos que no ven, corazón que no siente. Así dicen algunos. La verdad que me parece una frase hecha, que pierde sentido si se tienen dos dedos de frente. Por mas que los ojos no vean, las cosas terminan sabiéndose. Y no porque alguien nos cuente, sino porque terminan de alguna forma mostrándose tal cual son. Las mentiras del corazón (o sea, todas aquellas que son hechas por un sentimiento fuerte y no por una razón lógica y calculada) son en realidad falsas mentiras, detrás de ellas siempre hay una verdad luchando por salir. Por mas que uno mienta por amor/cariño/dolor/compasión, en algún punto desea decir la verdad. Y esa verdad es la que termina saliendo, de forma subconsciente, de forma caótica, no planeada. Es por eso que son en realidad inútiles y terminan por causar mas daño del que se temió en el momento de decidir mentir.
En lo personal, prefiero la cruda verdad, la mentira piadosa no me sirve, solo estira una mentira mayor, un teatro que en algún momento terminará por dejar caer el telón. Lo cual no quiere decir que yo no use este tipo de mentiras; la verdad es que las uso, porque hay cosas que aún no se como decir o que no me atrevo a decir. Pero si uno mira con detenimiento...la verdad salta a la vista, si no se ve, es porque uno no quiere verla. Por otro lado, hay verdades que desconozco, pero que ansío ver/descubrir. Pero de nuevo, tengo mis miedos y no me atrevo del todo a enfrentarlas, por lo menos no por mi propia iniciativa.
Verdades escondidas tras ojos que no me miran, mentiras que se dicen cuando no estamos a la vista. Miedos que entristecen el corazón, decisiones que tomamos sin razón. Todo lo que pido es la verdad de tus labios, pero preferís ignorar. Pienso que no es justo, pero entiendo muy a mi pesar. Sería mas sencillo, si solo pudiéramos escapar. Cada uno por su lado, sin importar el pasado.
Me encantó!!!
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