martes, 12 de marzo de 2013

No existen los monstruos


Me humilló. Realmente lo hizo. No puedo dejar que se salga con la suya. No puedo dejar que esto quede así. Usaré todo el dolor que me hizo sentir para hacerme mas fuerte. Seré paciente, aguardaré y obtendré mi venganza.

Es un camino difícil, encuentro obstáculos a cada paso. Debo seguir luchando, debo seguir insistiendo. Es necesario que encuentre una entrada a su mente, a su interior.

He seguido todos sus pasos, he prestado atención a todos sus movimientos. Creo haber encontrado su talón de Aquiles. Debo preparar mi estratagema y llevarla a cabo minuciosamente. Me muevo con cautela y busco ayuda en quienes confío. Todo debe salir a la perfección.

Creo que llegó el momento. Parece que ni se lo espera. Hago mover las fichas correspondientes, el juego comienza. Todo parece acorde a lo planeado, responde, actúo, veo el tablero, analizo, la carnada esta dispuesta.

Tengo la seguridad de que ha mordido el azuelo. Ya puedo saborear el momento. Todo esta listo para que pruebe un bocado de su propia medicina. Nada puede hacer, todo esta saliendo como lo planeé. Nada puede hacer para evitar el final. Mi glorioso final. Estoy tan cerca.

Al fin lo tengo. Mis manos tiemblan. He robado su secreto. Ya no hay nada que se interponga en mi camino, mi venganza es un hecho. Me tomo mi tiempo, saboreo el momento. Abro la carta, un papel doblado a la mitad encuentro. Es simple, solo una frase de su puño y letra me recibe:

 

Pobre niña. Siento mucho que hayas hecho todo esto en vano. Mi único secreto es que no hay secreto. Lamento que te hayas ilusionado tanto y todo tu esfuerzo terminara en esto. La verdad es que no hay nada que puedas descubrir, no tengo nada para ti. Simplemente acéptalo e intenta ser feliz.




No lo creo. No puede ser verdad. Desespero. Me siento ante la computadora. Algunas lágrimas parecen liberarse a través de mis mejillas. No tengo tiempo para ellas. Entro a su blog, una nueva entrada me sorprende, leo:



En la vida no siempre obtenemos todo lo que queremos. A veces sentimos que podemos contra todo y contra todos. A veces creemos que están contra nosotros, pero no es así. A veces debemos reconocer que no podemos. A veces es mejor aceptar la realidad que seguir castigándonos.
Se que hice mal. Se que te lastimé. Pero nada puedes hacer y nada pretendo que hagas.

Tuviste tu venganza. La permití, porque sabía que la merecías. Fui gentil y te permití ganar. No pretendas nada mas, porque no lo hay.
Si, soy insufrible, lo se. Pero es lo que hay. Se reconocer cuando he transgredido todo límite. Y contigo lo hice. Pero ya no mas. No quiero que vuelva a pasar. No quiero ocasionar nada mas. El pasado pisado y el presente…es otro, solo un camino hacia un futuro distinto.
Vive tu vida y olvídate de mi. Solo crece y sigue adelante. Estoy seguro de que podrás hacerlo. No voy a molestarte, no lo deseo.

Puedes estar tranquila. Jamás revelaré tu secreto. Jamás te pondré en evidencia. Jamás volveré a humillarte…a menos que así lo quieras, a menos que te lo busques.
No, no te amenazo. Ni siquiera lo pienso así. Solo te advierto. No quiero saber mas nada de ti.

Solo quiero que seas feliz. En tu vida. No en la mía. Permanece con los tuyos. Así podrás seguir.




Creo sinceramente, que es hora de dormir. Seco mis lágrimas, me arropo con mi frazada. Cierro los ojos, imagino que mi mundo es otro. No existen los monstruos, puedo ser feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario