lunes, 29 de julio de 2013

Si, soy yo

"Y uno por uno cayeron los convidados en las salas de orgía manchadas de sangre y cada uno murió en la desesperada actitud de su caida. Y la vida del reloj de ébano se apagó con la del último de aquellos alegres seres. Y las llamas de los trípodes expiraron. Y las tinieblas, y la corrupción, y la Muerte Roja lo dominaron todo."


Soy un maldito monstruo. Nada puede hacerse ya. No puedo evitar que la corrupción y la perversión se escondan bajo mis alas. Llevo conmigo la desgracia. Provoco malestar, dolor y tristeza a todos aquellos que me rodean. Aún peor, la vida me regala oportunidades, exito y hasta lo que algunos ilusos llaman "bendiciones".

Por momentos siento que "mi suerte" se nutre de los demás, y que todo lo bueno que me pasa es a costa de ellos. Es como si les robara sus momentos, sus oportunidades, su felicidad. No lo hago adrede, pero lo hago, o por lo menos siento que sucede y que es mi culpa.

Y así voy, rodeado de sombras, de esa oscuridad, de esa peste que se extiende a mi alrededor, abarcando cada centímetro, escabulléndose por cada resquicio, inundándolo todo de ese olor nauseabundo, de ese sabor a muerte.

Todo se pudre, todo se hunde. Todo pierde su belleza, todo se marchita. Todo se pierde y se vuelve inútil.

Y todo lo que me resta por hacer es vagar por estas tierras hasta que no quede nada ni nadie..


Enredado en pensamientos austéros, pesadillas angustiosas, perversos deseos, ideas aleatorias donde no se diferencia la vida de la muerte, donde todo es culpa, donde todo es lágrimas, donde no queda nada, donde espero termine esta condena.

1 comentario:

  1. "¡Apodérense de él y desenmascárenlo, para que sepamos a quién vamos a ahorcar al alba en las almenas!"

    No mentira, no quiero que mueras. Enseñame a ser un súcubo de la suerte.

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